Una Padre Descubre a su Hija Desnuda Durmiendo en el Sofá con un Extraño y su Reacción te Sorprenderá

Una Padre Descubre a su Hija Desnuda Durmiendo en el Sofá con un Extraño y su Reacción te Sorprenderá514shares

Un padre fácilmente podría tener una de las responsabilidades más difíciles que existen. En un comienzo, a lo mejor se trata más que nada de darle amor y techo al hijo. Pero poco a poco el rol del padre abarca mucho más y uno le enseña a los hijos los valores de la vida y cómo tratar a los demás. Este padre publicó su historia en Reddit y ahora miles de personas le aplauden por su actitud cuando descubrió a su hija desnuda al lado de un hombre completamente desconocido.

El padre escribió lo siguiente:

Una mañana, al bajar las escaleras, me topé con esta escena: Mi hija de 17 años estaba media desnuda con un extraño en nuestro sofá familiar, daba la impresión que hubieran tenido una noche de “pasión”. Subí a hacer el desayuno y fui a decirle a mi esposa, mi hijo y mi otra hija más joven que no hicieran ruido, porque aún había personas que dormían.

La mesa de nuestra casa se encontraba frente al sofá, a tan sólo unos metros de donde estaban durmiendo. Cuando fuimos a la mesa para desayunar, dije en voz alta: “JOVEN”. Jamás he visto a nadie levantarse tan rápido en mi vida. Este joven había pasado de la posición horizontal a una posición vertical en una fracción de segundo. “El desayuno está listo”, le dije, sacando la silla junto a mí. “Sentémonos.”

Se levantó, luchando por esconder su protuberancia matinal en la ropa interior. Una bastante impresionante protuberancia he de reconocer. Mi esposa y mi hija menor también se quedaron con la boca abierta!

"El desayuno está listo", le dije. Cogí una silla y le dije "siéntate". Mi familia me observaba pero no decía nada.

Una vez que se vistió, caminó los pocos metros entre el sofá y la mesa del comedor, fueran definitivamente los metros más difíciles de su vida.

De la manera más calmada le dije: “Te voy a preguntar algo. Algo muy importante… para ti”. El chico ya estaba sentado a la mesa, sudando.

“¿Te gustan los gatos?”, le pregunté.

Daba la impresión que era un buen chico y muy amable. Obviamente no educado, pero tampoco estúpido. Mi hija me aseguró que era muy bueno y muy atento. Ella lo conocía desde hacía un mes, pero nunca había pasado la noche aquí.

Él siempre venía a buscarla por la mañana para ir a la escuela en su bicicleta, y la traía por la tarde. Él se hacía cargo de ella cuando ella se enfermaba. Se aseguraba de que ella estaba haciendo los deberes. Ha invertido mucho tiempo y esfuerzo, al lado de mi hija. Incluso tenía una paciencia tremenda cuando ella estaba de mal genio.

Confesó que no tenía familia, ni tenía educación, ni un trabajo estable. A ella le encantó él. A él ella le encantó. ¿Pero quién era yo para impedirles que aprendieran de sus propios errores?

Luego de 8 meses de conocerlo, mi hijo vino a preguntarme si yo sabía más sobre este joven. Era un joven indigente, su padre era un maltratador y se suicidó. La madre también se suicidó cuando él tenía sólo 15 años. Estuvo viviendo en la calle por 3 años. Dormía en los parques, refugios para los sin techos, en casas de “amigos” y en hoteles de mala muerte. Hacía pequeños trabajos de construcción para darse poder alimentarse.

Pero nada de esto tiene relevancia porque lo que yo veía ahora era un joven de 18 años, siempre educado y servicial, él llegaba a casa con una sonrisa y salía con una sonrisa. Él nos ayudó… y lo más importante de todo, él hizo a mi hija feliz. Era un niño que jamás tuvo la oportunidad de ser niño.http://www.wellandgood.com/wp-content/uploads/2014/01/Screen-Shot-2014-01-19-at-7.44.04-PM.png

En ocasiones, él desaparecía por unos días, ya que tenía un trabajo de construcción fuera de la ciudad, yo sentía su falta. Mi hija menor confiaba en él y sabía que nunca haría daño a su hermana mayor, mi esposa había desarrollado un instinto maternal hacia él y a mi hijo le gustaba. ¿Yo? Yo me preocupaba por él, yo quería que fuera feliz.

Le entregué la llave de la casa al día siguiente, diciéndole que lo esperaba en casa todas las noches. En las semanas que siguieron, renovamos la habitación de invitados y compramos muebles. Él tenía habilidad para construir cosas y me confesó que deseaba ser su propio jefe, le gustaba construir cosas. De modo que le ayudamos para que estudiara para que se formase en ese campo.

Todo esto sucedió en el año 2000. Hoy, luego de 15 años, mi hija y mi yerno me han dado dos nietos maravillosos. El año pasado tuvieron mellizos, una niña y un niño. Y tienen una empresa rentable y se aman más que a nada en el mundo (Y sí, el marido de mi hija ama los gatos).

Gracias a este relato aprendemos que la primera impresión de una persona no siempre es la correcta. No hay que juzgar antes de conocer bien a las personas.

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