Tiffany Geigel es ejemplo de motivación con la extraña enfermedad genética que la aqueja.

Tiffany Geigel es ejemplo de motivación con la extraña enfermedad genética que la aqueja.1shares

Durante el desarrollo intrauterino de un bebé son muchas las enfermedades que pueden afectarlo, comprometiendo en gran medida su salud una vez esté fuera del vientre materno. La mayoría de ellas alteran considerablemente la apariencia externa del niño luego de nacer, poniendo en riesgo su estabilidad tanto física como emocional. De allí que muchos padres se desilusionen ante un diagnóstico de este tipo, condenando prácticamente a su hijo no nacido a fracasar o morir.

Afortunadamente, no todas las historias de este tipo tienen un final triste. Hay algunos que, pese a cualquier adversidad, se engrandecen pudiendo superar cualquier barrera, incluso genética. Tal es el caso de Tiffany Geigel, una chica que nació con una rara enfermedad llamada "Disostosis espondilotorácica", siendo mejor conocida como el síndrome de Jarcho Levin. Este padecimiento comprometió su columna vertebral y costillas, de allí que su cuerpo se viese afectado en gran forma. Pero eso no le impidió cumplir con sus metas y ser una persona exitosa. Conoce más sobre su historia a continuación.

El pronóstico sobre la salud de Tiffany Geigel fue sumamente poco prometedor.

Al momento de nacer, los doctores informaron a sus padres que padecía del síndrome de Jarcho Levin, el cual comprometería el desarrollo normal de toda su estructura ósea.

El tiempo de vida que le daban a la pequeña era el mínimo.

Además, los médicos recalcaban que su columna vertebral estaría arqueada por completo y que lo más seguro es que la deformación de sus costillas terminaría por acabar con su vida pues no le permitiría respirar adecuadamente.

A pesar de ello, sus padres jamás se dieron por vencidos y mantuvieron la esperanza latente.

Oriundos de Nueva York, ellos aceptaron cada uno de los planteamientos médicos pero sostenían que su hija viviría y que harían todo lo que estuviese en sus manos para que así fuera.

Desde que nació se propusieron que tendría una vida lo más normal posible.

Se dedicaron a brindarle la mejor educación y apoyarla en todo cuanto se proponía, por más descabellado que pareciera. No dejarían que su condición la hiciera sentirse inferior a los demás.

Fue pasando el tiempo y la evolución satisfactoria de Tiffany sorprendió a todo el gremio médico.

Tanto ella como sus padres se aferraron a la vida de una forma inimaginable, al punto de que rompieron todos los paradigmas establecidos, logrando que Tiffany creciera lo mejor posible a pesar de su condición física.

Desde muy pequeña sintió inclinación por el ballet.

A la edad de 3 años, comenzó a manifestar en casa que quería ser bailarina de este exigente género. 

Las palabras de sus padres fueron su mayor fortaleza.

“Mis padres me miraron a los tres años y me dijeron que podía ser lo que yo quisiera ser, siempre y cuando me esfuerce y fue así que me anotaron en mis primeras clases de baile”.

Agradece enormemente la confianza que ellos le han brindado desde su niñez.

Sus padres son unas personas admirables, pues se embarcaron en una constante y dura lucha por vencer cualquier estereotipo social en cuanto a la apariencia física con tal de que su hija fuese feliz.

Aún así, el camino no ha sido fácil.

Muchas son las personas que ofenden a quienes tienen algún tipo de discapacidad. La misma Tiffany ha sido blanco de numerosas críticas por su estilo de vida.

Ha sufrido más ataques siendo adulta que durante toda su infancia.

Ella ha comentado en varias ocasiones que en la escuela los niños se mostraron bastante receptivos, tratándola como un igual. Pero luego de convertirse en adulta, es cuando ha padecido numerosos episodios de acoso, siendo algunos de ellos sumamente hirientes.

"Cuando estoy en el escenario, sé que puedo cambiar sus percepciones por completo."

“Me han dicho que soy un monstruo, que me mate, que me veo como un extraterrestre, que asusto a la gente (…) Todo es realmente cruel, cosas rencorosas. Sin embargo, aunque no puedo controlar las miradas de la gente en el público, cuando estoy en el escenario sé que puedo cambiar sus percepciones por completo”.

Nada la detuvo hasta que por fin cumplió el sueño de toda su vida.

Hoy día es una bailarina profesional muy reconocida.

Es capaz de bailar un sinfín de géneros musicales.

Entre ellos ballet, tap, jazz, salsa y danza estilo Bollywood. 

Tiene su propia academia de danza en Nueva York.

Aparte de dirigir algunos espectáculos en Broadway. ¡Quién lo hubiese imaginado!

Aprendió a mitigar el dolor físico que le produce su enfermedad.

Toma varios medicamentos que le ayudan a aliviar las molestias que el síndrome congénito que padece le produce. 

Manifiesta que la danza ha sido la mejor terapia para mantenerse con buena salud.

“Gracias a la danza es que me mantengo tan saludable; realmente me salvó la vida”, ha dicho esta impresionante y talentosa bailarina en diversas ocasiones.

Su testimonio de vida sirve de aliento para todos los que piensan que no pueden cumplir sus metas.

Lo que más importa es la pasión y el empeño que le pongas a las cosas que haces, el éxito vendrá por añadidura.

¿Qué opinión te merece la actitud de esta chica? Deja tus COMENTARIOS y no olvides COMPARTIR esta inspiradora historia de superación con todos tus amigos.

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