Siéntate En El Inodoro Con Un Ojo Abierto Y Otro Cerrado. Tu Cuerpo Te Lo Agradecerá En La Mañana.

Siéntate En El Inodoro Con Un Ojo Abierto Y Otro Cerrado. Tu Cuerpo Te Lo Agradecerá En La Mañana.1shares

El cuerpo humano está siempre trabajando con el fin mantener todo en orden, haciéndose cargo de los daños y reparándolos, además de adaptarse a cualquier condición a la que sea expuesto. En definitiva el cuerpo es maravilloso, sin embargo existen algunos trucos que pueden ayudarte a engañarlo. Muchos de ellos son bastante graciosos, aunque otros casi parecen magia.

1. Abre sólo un ojo

Este truco es genial. Si sientes la necesidad de ir al baño a mitad de la noche, intenta abrir sólo un ojo. Si la luz entra en tus dos ojos, tu cuerpo pensará que es de día, por lo tanto te costará mucho más volver a dormirte; pero si en vez de eso abres sólo un ojo, tu cerebro se reajustará más fácilmente a la oscuridad y de esa manera podrás volver a dormirte sin problemas.

2. Hala una de tus orejas

Cuando sentimos dolor de cabeza, usualmente frotamos o masajeamos el área de las sienes, pero hay una parte del cuerpo que funciona mucho mejor en estos casos. La próxima vez que tengas dolor de cabeza, prueba halando una de tus orejas. Si bien al frotar tus sienes ayudas a liberar la tensión alrededor de tus cejas, ya que las vías nerviosas que pasan por tus orejas logran relajar todo el cuerpo. Para hacerlo correctamente, sujeta tu oreja con tus dedos pulgar e índice y tira suavemente hacia arriba y hacia abajo. Al hacer esto fluirá mejor la sangre por tu cerebro y obtendrá un sustento adicional.

3. Cómo ingerir pastillas correctamente

Hay ciertos medicamentos que no son fáciles de tragar. Aunque esto usualmente no es un problema, pero hay pastillas que simplemente no pasan. Si te llega a pasar esto, intenta lo siguiente: mete la pastilla en tu boca e inclina la cabeza hacia delante antes de tragar. Este movimiento hace que el reflejo para tragar se active y ¡tu cuerpo ingerirá por sí sólo la pastilla!

4. Que no se congele tu cerebro

Es muy común que esto ocurra durante el verano: deseas tanto comerte ese rico helado que te olvidas de todo y te lo metes a la boca sin remordimientos y de inmediato sientes un "frío en el cerebro", o algo así como un escalofrío en la cabeza. Esto se da cuando tu cerebro nota un cambio muy repentino de temperatura e intenta protegerse a sí mismo. Los vasos sanguíneos en la zona superior de la boca se hinchan para intentar mantener el calor y tu cerebro sentirá como si estuviera sumergido en hielo seco. Pero por suerte, existe un truco excelente para no evitar esta incómoda sensación rápidamente: presiona tu lengua contra el paladar. El calor aliviará a los vasos sanguíneos y el dolor de cabeza desaparecerá de inmediato.

5. ¡No llores más!

En la vida siempre nos enfrentamos a situaciones difíciles sin importar cómo nos sintamos o dónde estemos. Si estás en un lugar o situación en la que no deberías ponerte a llorar a pesar de que no aguantes las ganas, intenta este truco de emergencia. Enfócate en diferentes puntos de la habitación y míralos fijamente. Repite en tu mente los colores de los objetos una y otra vez. De esta manera te distraerás y tu pulso se reducirá. De esta manera, no hará falta que derrames lágrimas y podrás superar el momento fácilmente.

6. Mueve tu cabeza de un lado a otro

Sin duda a todos nos ha pasado: pasas mucho tiempo sentado con las piernas cruzadas o se te duerme el brazo, y empiezas a sentir unos terribles pinchazos y cosquillas. Puedes hacer dos cosas: tensa los músculos de la parte de tu cuerpo que se ha adormecido y muévelo o da pequeños saltos con un pie y espera a que los pinchazos pasen. Otra opción sería mover la cabeza de un lado a otro. Tus extremidades se duermen cuando haces presión en ciertos nervios o cuando hay interrupción del riego sanguíneo. Pero al relajar los nervios, esta sensación desaparece. Advertencia: esto no funciona con los pies; así que si los sientes dormidos, lo único que puedes hacer para despertarlos es un bailar sobre un pie.

7. Elimina el hipo

El hipo es muy persistente. Cuando el diafragma sufre de calambres, el aire que debería ser exhalado se queda atrapado en las cuerdas vocales y causa ese molesto hipo. Hay varias causas para que esto ocurra: comiste muy deprisa, tragaste demasiado aire, hubo cambios de temperatura en tu estómago o te sientes nervioso. Existen distintos trucos para hacer desaparecer el hipo, pero al parecer ninguno es efectivo. Cuando vuelvas a tener un ataque de hipo, intenta abrir la boca y tragar varias veces sin cerrar la boca. Si repites esto varias veces, tu diafragma se relajará y el hipo desaparecerá.

8. No le huyas a las agujas

El temor a las agujas no es exclusivo de los niños, muchos adultos también les temen. Pero no hay por qué sentir vergüenza. Cuando vayas a la consulta con tu médico, intenta hacer lo siguiente: tose ligeramente cuando te vayan a dar el pinchazo y no sentirás absolutamente nada. Aún no se sabe por qué esto funciona, lo importante es que logra distraer a tu cuerpo.

¡Excelentes trucos y son súper útiles! No puedo creer que existan tantas formas de engañar al cuerpo.

DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR