Siempre es buen momento para revisar tu dieta ¿te alimenta a ti o al cáncer?

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La buena alimentación es pilar fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, después de todo, las cosas que ingerimos constituyen la materia prima con la cual se construye nuestro cuerpo por eso no es de extrañar que una mala nutrición sea uno de los factores desencadenante de enfermedades, como la diabetes, la caries y hasta la osteoporosis.

Pero, ¿qué sucede con el cáncer? Seguramente habrás visto decenas de artículos que prometen que una dieta de cierto tipo puede prevenir y, según algunos medios, incluso curar este mal ¿Pero qué tan ciertas son estas aseveraciones? En este artículo te aclaramos algunos puntos sobre cómo la forma en que nos alimentamos puede ser un factor que aumente o disminuya ciertos riesgos y cuáles son las recomendaciones dietéticas para evitar la aparición de esta y otras terribles enfermedades. De todos modos, aconsejamos siempre consultar con tu médico al respecto.

El cáncer es la principal causa de muerte en un gran número de países

A pesar de que no es una enfermedad infecciosa, es decir que se transmite de persona a persona, la manera exponencial en que ha crecido el número de casos la ha convertido en una verdadera epidemia que afecta a un importante número de personas en todo el mundo.

Mala alimentación: ¿Puede nuestra mala alimentación estar relacionada con esta enfermedad?

El cáncer es una enfermedad multifactorial, esto quiere decir que no tiene una causa única, sino que suele producirse por la confluencia de múltiples elementos, como la genética, los hábitos de salud y, por supuesto, también la dieta, pero no de la forma simplista como muchos han dado a entender.

Para entender cómo nuestra dieta influencia las células del cáncer es preciso conocer  sus características

En el cuerpo pueden ocurrir muchos tipos de tumores, pero suele usarse el nombre de "cáncer" o "tumor maligno" sólo cuando sus células presentan ciertas características que las diferencian de las sanas.

¿Cuáles son las diferencias entre las células cancerosas y las sanas?

Cuando los científicos ven un tejido canceroso al microscopio notan que sus células han cambiado en estructura, color y hasta en la forma de su núcleo, pero lo más importante es que se vuelven "inmortales", es decir, pierden la capacidad de morir cuando llega el fin de su vida útil.

Una de las diferencias más importantes está en cómo procesan el azúcar

Hace 90 años un científico alemán llamado Otto Warburg descubrió que las células de los tumores cancerosos usaban un proceso diferente para obtener energía a partir de carbohidratos

Esto llevó a pensar de manera errónea que el cáncer tenía predilección por el azúcar

La verdad es que todas las células del cuerpo, tanto las sanas como las de un tumor, reciben alimentación a partir de la glucosa (un tipo de azúcar) en la sangre, además estos niveles suelen mantenerse constantes sin importar lo que comas, excepto en casos de desnutrición.

¿Entonces porque los médicos recomiendan disminuir la ingesta de azúcar para evitar el cáncer?

La razón es que la obesidad, y no el consumo de azúcar como tal, es el principal factor de riesgo para muchos tipos de cáncer

¿Entonces cómo debemos alimentarnos para combatir el cáncer?

En primer lugar, debemos disminuir la ingesta de carbohidratos que puedan engordarnos, como los que se encuentran en la pasta, pan, arroz y bebidas alcohólicas

Estos contribuyen a aumentar de peso, poniéndonos en riesgo de sufrir obesidad y, por ende, aumentar las probabilidades de sufrir de cáncer.

También incluye frutas de alto valor glucémico como la banana, las uvas o la sandía

Estas, además de fructosa, contienen sacarosa, el mismo azúcar blanco que usamos para endulzar en la cocina.

También es fundamental aumentar el consumo de vegetales frescos

Ya que contienen antioxidantes que mantienen los sistemas de defensa del cuerpo activos y previenen la aparición de radicales libres potencialmente cancerígenos.

Debemos procurar tomar una buena cantidad de agua, al menos 1,5 litros al día

Esto ayudará a tu sistema excretor a eliminar las sustancias dañinas y a que tu sistema inmune siempre esté fuerte y listo para la acción.

Por último, es importante mantener buenos hábitos de salud: No fumar, moderar la ingesta de alcohol y hacer ejercicio de manera regular

Recuerda que prevenir esta enfermedad es mucho más sencillo que curarla

Pero incluso si llegas a padecer de cáncer, tienes muchas posibilidades de superarlo, sobre todo si es detectado a tiempo, por eso no dejes de acudir a tu chequeo médico regular y de consultar a un especialista si aparecen cambios repentinos en tu organismo.

Comparte esta importante información y así ayudarás a tus contactos a mantenerse sanos

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