Si alguna vez te preguntaste si Einstein creía en Dios, he aquí la respuesta

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Sin duda alguna, Albert Einstein fue una de las grandes mentes de todos los tiempos. Este genio de la física nació el 14 de marzo de 1879, en la ciudad alemana de Ulm, en el seno de una familia judía, sus padres eran Hermann Einstein y Pauline Koch.

Cuando el pequeño Albert contaba tan sólo con 1 año de nacido, la familia se mudó a la ciudad de Munich, en donde su padre y y su tío paterno, Jakob, abrieron un negocio de agua y gas, que funcionó muy bien, por lo que decidieron abrir también un taller de aparatos eléctricos con el que distribuían centrales eléctricas en Munich, Varese y Susa (Italia), el cual lamentablemente fracasó, dejando endeudada a la familia. Este evento fue muy traumático para el joven Albert.

Einstein fue un niño de desarrollo muy lento, por ejemplo no empezó a hablar hasta los 3 años, por lo que se llegó a pensar que tenía retardo. Cuando Albert tenía 15 años, la familia se mudó a Italia. A los 17 años, sus padres lo enviaron a estudiar en Suiza y para evitar prestar servicio militar en Alemania, renunció a su ciudadanía alemana y se naturalizó suizo. En 1900 se graduó y en 1903 se casó con una de sus antiguas compañeras de clase, con quien tuvo 3 hijos. Luego de trabajar durante años en una oficina de patentes, se mudó con su familia a Praga en 1910 para trabajar en la Universidad Alemana de Praga, trabajo para el cual debió cambiar nuevamente de nacionalidad y hacerse austríaco. En 1913, lo eligieron miembro de la Academia Prusiana de Ciencias, por lo que se mudó a Berlín, en donde vivió por 17 años. En este período el emperador Guillermo le ofreció la dirección de la sección de Física del Instituto Kaiser Wilhelm de Física.

A los 39 años se divorció de su esposa para casarse con una prima suya que lo cuidó en una crisis de agotamiento y con la que vivió hasta su muerte. Debido al ascenso del nazismo y el antisemitismo en Alemania, Einstein decidió radicarse en los Estados Unidos, en 1932, adoptando la nacionalidad estadounidense en 1940 y en donde trabajaría en el ámbito científico y académico hasta su muerte, en 1955, a los 76 años.

La teoría de la relatividad

Esta teoría fue una de las postulaciones más polémicas, innovadoras y revolucionarias de Einstein. Él mismo especuló que precisamente debido a que su desarrollo intelectual fue lento durante su infancia, fue la única persona en lograr elaborar una teoría tan compleja, ya que una persona normal probablemente no se interesaría por la problemática del tiempo y el espacio.

¿En qué creía Einstein?

Este científico ofreció innumerables conferencias en diferentes universidades a todo lo largo y ancho de los Estados Unidos, y una de las preguntas que más recurrentemente le hacían era si creía en Dios, a lo que él siempre respondía: 

- "Creo en el Dios de Spinoza"

¿A qué se refería?

Baruch Spinoza fue un filósofo holandés, a quien se considera como uno de los tres más grandes racionalistas del siglo XVII, a la par de René Descartes y Gottfried Leibniz. A continuación les transcribimos lo que escribió este filósofo sobre Dios, que era a lo que hacía referencia Einstein con su respuesta.

“Deja de rezar y golpearte el pecho, mejor sal de tu mundo y disfruta la vida"

"Goza la vida, divierte, canta, disfruta todo lo que he hecho para ti."

"¡Ya no quiero que visites templos fríos y oscuros que tú mismo construiste y que dices es mi hogar!"

"Mi hogar no está en un templo sino en las montañas, bosques, ríos, lagos y playas, ahí radica mi verdadero hogar donde expreso el amor que te tengo"

"Ya no me culpes a mí por tu patética vida, nunca te he juzgado o he dicho que eres un pecador, tampoco te he señalado por tu sexualidad"

"No te dejes engañar y disfruta el sexo que es un regalo para que expreses tu amor y la alegría que sientes. No me culpes por lo que los demás te han hecho creer"

"Ya no leas esos falsos escritos que hablan sobre mí, si no puedes leerme en un hermoso pasaje, una mirada tierna o un lindo amanecer, no me encontrarás en ningún lugar"

"Por favor ya no me pidas nada y déjame hacer mi trabajo."

"No tengas miedo, no te voy a juzgar, ni te criticaré por lo que hagas, tampoco te he de castigar, soy alguien que sólo da amor"

"Ya no me pidas perdón, no hay nada de que perdonarte, yo te hice tal y como eres, alguien lleno de amor, de pasiones, de limitaciones, de placeres, de necesidades, incoherencias, de sentimientos y de libre albedrío, entonces, ¿cómo puedo culparte de algo si yo te hice así? ¿Qué clase de Dios puede hacer eso y sentenciar a sus hijos a las llamas cuando han de portarse mal?"

"Aquellos mandamientos que supuestamente yo creé solamente son artimañas para manipularte y hacerte sentir culpa por todos tus actos, así que olvida todas esas leyes, sólo pretenden mantenerte controlado"

"Solamente te pido que respetes a tus semejantes, no hagas lo que no desees para ti, que pongas mucha atención en tu vida, que las alertas sean tu guía"

"Hijo mío, la vida no es una difícil prueba para el acceso al paraíso, la vida es lo único que hay y lo que necesitas, aquí y ahora"

"Eres libre de hacer lo que quieras, no hay castigos ni premios, no existen virtudes ni pecados y no te preocupes, nadie lleva un registro ni un marcador de todo lo que hagas"

"Eres libre de hacer de tu vida lo que quieras, si un paraíso o un infierno"

"Nadie tiene el poder para decir que hay después de la muerte pero si de algo te sirve, vive tu vida como si en verdad no existiera nada, como si fuera tu última oportunidad para amar y disfrutar, para sentir y existir"

"Si no existe nada después de la muerte, al menos habrás disfrutado de esta oportunidad que te di, pero si en realidad existe algo, no te preocupes, no te preguntaré si te has portado mal o bien, ni siquiera lo que hiciste cuando estuviste vivo"

"Ya no quiero que creas en mí porque creer es suponer, sólo quiero que me sientas dentro de ti, quiero que me sientas en cada beso a tu esposa, en cada abrazo a tu hijo, en cada caricia a tu perro"

"No soy alguien ególatra como tú me crees, así que deja de alabarme"

"No me gustan las alabanzas ni que me agradezcan por todo, si en verdad me quieres demostrar tu fe, cuídate tú mismo, tu salud, tus relaciones, demuéstrame lo alegre que eres, esa es la única forma de alabarme"

"Ya no te compliques las cosas y no repitas como perico todo lo que te han enseñado de mí"

"Este mundo está lleno de maravillas, así que disfrútalas que es lo único seguro que tienes."

"No necesitas milagros ni explicaciones sobre mi existencia"

"Así que no me busques ahí afuera que no me encontrarás, me encuentro latiendo dentro de ti, recuérdalo”

¿Estás de acuerdo con la postura de Spinoza y Einstein? ¡Cuéntanos tu opinión al respecto en los comentarios y comparte con todos tus amigos estas interesantes y profundas palabras!

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