Sexo o muerte: imágenes exhiben el sombrío mundo de esclavas sexuales en los campos de concentración

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A pesar de la emigración de aproximadamente 300.000 judíos alemanes en los años posteriores a la toma del poder de los nazis, en Alemania quedaban casi 200.000 judíos al principio de la Segunda Guerra Mundial. Durante la guerra, a los judíos que permanecían en ese país, al igual que en todas las zonas de la Europa bajo ocupación alemana, los deportaron y mataron como parte de la “solución final”.

En total, alrededor de 6 millones de judíos fueron asesinados por los nazis entre 1939 y 1945 en los campos de concentración, en lo que actualmente se conoce como la Shoá, el Holocausto o simplemente el exterminio judío. A eso hay que sumarle otros 5 millones de personas no judías, pero también consideradas "inferiores" que sufrieron el mismo destino que los judíos. Aunque no hay muchos registros audiovisuales de este oscuro período de la humanidad, existen numerosos libros y películas que han logrado recrear fielmente el horror que vivieron los prisioneros de los campos de concentración nazis.

Un capítulo oscuro de la Alemania nazi, y uno de los secretos mejor guardados durante mucho tiempo, por el silencio (en el caso de las víctimas, por temor y vergüenza y en el caso de sobrevivientes e historiadores, por evitar tocar este tema), es el uso que los SS hicieron de miles de mujeres como esclavas sexuales.

Adolf Hitler y el Partido Nacional Socialista, que llegaron al poder en 1933, practicaban una doble moral

Por un lado, reconocían a las prostitutas como elementos antisociales parias que debían ser eliminadas, por ello se las perseguía y apresaba para luego ser  enviadas a prisión donde la mayoría era asesinada, en este caso no importaba si la prostituta era alemana o de cualquier otro origen étnico, pero luego llegó la guerra.

La prostitución forzada para la satisfacción sexual de soldados y miembros otras de organizaciones nazis fue frecuente en la Europa ocupada, durante la Segunda Guerra Mundial

Se estima que forzaron a más de 34.000 mujeres de estados ocupados a trabajar como prostitutas para el Tercer Reich. miles de mujeres judías, polacas y rusas fueron en su mayor parte víctimas de abusos por los soldados y guardianes de los campos de concentración.

Los burdeles fueron establecidos por el estado nazi 

Eran en un principio para uso de los soldados de la Wehrmacht, oficiales de la SS y trabajadores extranjeros del Reich, ellas les sirvieron a ellos para generar ingresos extra y mantener a las tropas contentas.

Se trata de un capítulo oscuro de la historia en la Alemania nazi 

Este no fue muy conocido, en especial, por la negativa de las mujeres mancilladas a contar lo ocurrido, por temor y vergüenza de lo que les pasó en la guerra, también sobrevivientes e historiadores evitaron hablar del  tema. 

En las primeras etapas de la guerra, los nazis se abstuvieron de acercarse a las mujeres judías debido a las leyes de Nuremberg 

Pero en el frente los SS tenían sus reglas. Los nazis trataron a estas mujeres como botín de guerra, para poder satisfacer sus más bajos deseos de placer y dinero. 

El 1ro de septiembre de 1939, los nazis comenzaron la operación militar para tomar Polonia

Polonia se convirtió en el primer país en el que las autoridades de ocupación organizaron una red de burdeles. Posteriormente, esta práctica se extendió a otros territorios ocupados. Los nazis basaban su red de prostíbulos en la infraestructura ya existente de burdeles, cuando les era posible.

Además, los burdeles suponían un dique de contención para las relaciones homosexuales entre los soldados, consideradas por los nazis como antinaturales

La persecución contra los homosexuales fue muy fuerte durante la Alemania nazi, y si encontraban algún soldado alemán manteniendo relaciones homosexuales con otro, eran detenidos y enviados a los campos de concentración.

Asimismo, se consideraba que los hombres satisfechos sexualmente violarían menos a las mujeres locales

Tratando que la población local, que convivía con los nazis, no tuviera motivos para alzarse y crearle problemas a las tropas de ocupación.

En 1942, la guerra comienza a torcerse para Alemania

Heinrich Himmler contempla entonces la necesidad de poner en marcha un sistema para incentivar el rendimiento de los prisioneros de algunos campos, que trabajan en la fabricación de armamento. 

 Diseña un plan de recompensas en cinco fases

De menor a mayor mérito: reducción en la carga laboral, suplementos alimenticios, pagos extraordinarios, aumento del suministro de tabaco, y, como premio a la excelencia productiva, una visita al burdel del campo.

El campo de concentración de mujeres de Ravensbruck sirvió de "fuente de abastecimiento" de mujeres para las SS 

Olga Lotar, que llegó al campo como prisionera política, recuerda la selección que se hizo con las mujeres. "Llegaron oficiales de la SS y comenzaron a mirar a las mujeres. Las clasificaban por peso, altura,color de cabello, para diversos gustos. 

Al principio los nazis engañaron a las mujeres  

Les decían que si trabajaban 6 meses como prostitutas serían liberadas, varias creyeron estas promesas pero luego se dieron cuenta de que solo eran  mentiras

El preso que recibía el derecho a aprovechar los servicios del prostíbulo debía pasar un examen médico 

Para descartar enfermedades venéreas y pagar dos marcos al funcionario de las SS que gestionaba el acuerdo.

Así podía subir al piso alto del barracón en el que las presas esperaban a los clientes

Vestidas como si fuesen mujeres normales, con ropa bonita y limpia, porque esa sensación de normalidad aumentaba el atractivo de los prostíbulos y el interés de los presos por conseguir el permiso para aprovechar sus servicios.

Según el testimonio de una esclava sexual en Mauthausen: 

"En las cabañas había pequeñas habitaciones con números. Los hombres antes y después de cada visita se descontaminaban. Cada mujer recibía por día entre 10 a 20 hombres. Los guardianes de las SS nos vigilaban por pequeños agujeros en las puertas. Los hombres debían pagar a los oficiales, quienes se quedaban con el dinero".

La visita dejaba muy poco espacio para la fantasía

Estaba prohibido hablar y sólo se permitía la posición del misionero. El cliente y la prostituta eran observados permanentemente a través de una mirilla por un guardián de las SS, para asegurarse que se cumplía la prohibición de no hablar, y que redactaba después un informe detallado. El acto tenía que durar un máximo de 20 minutos.

Cuando las mujeres entraban a formar parte de este sistema, sus derechos y libertades se veían drásticamente limitados

Tenían que someterse a exámenes médicos regulares, y si se detectaba que habían contraído enfermedades venéreas, eran hospitalizadas hasta su "curación" completa, pero en realidad eran asesinadas.

Tras ser utilizadas, se las devolvía a Ravensbruck

A donde llegaban hundidas, y donde fueron víctimas de la práctica de abortos y experimentos para investigar sobre enfermedades de transmisión sexual.

La comandancia de los campos ocultaba siempre 2 cosas cuando recibían "visitas oficiales": el crematorio y el burdel

Dado que en la doble moral nazi, la sola existencia de estos era algo ilegal.

La existencia de estas instalaciones permaneció oculta después de la guerra

Los propios alemanes no tenían intención alguna de develar el tema. En los años 90, cuando mujeres violadas por el ejército japonés en la guerra luchaban por sus derechos, se mantuvo en Alemania una discusión pública acerca de la prostitución forzada de los SS, pero el tema no avanzó.

Las víctimas optaron por callar y renunciaron a pedir indemnizaciones 

En la Alemania de posguerra,a las mujeres que sufrieron abuso sexual o prostitución impuesta, no se les tomó en cuenta como víctimas porque no se las consideró trabajadoras forzadas.

Después de la guerra, muchas de estas mujeres tuvieron que vivir con ese estigma social 

Solo ellas sabían que fue lo que vivieron dentro del campo de Ravensbruck.

El canal 3sat de la TV alemana acaba de emitir un documental sobre el tema 

Presenta en él la historia con testimonios sobre el uso sistemático y organizado que hizo la SS de las esclavas sexuales. 

No se trataba de hechos aislados, sino de un sistema creado por órdenes de la SS que permitió engrosar la caja de esta organización demencial

Yan Liban, uno de los sobrevivientes de la Lista de Schindler, recordó en la TV alemana como las SS capturaban mujeres y las llevaban a los prostíbulos

La TV alemana logró ubicar a varias mujeres sometidas por los nazis 

Varios testimoniaron de incognito. A los 65 años del fin de la guerra continúan los reportajes y las declaraciones de los victimarios y víctimas. 

¿Qué opinas del horror que tuvieron que padecer estas mujeres durante la Segunda Guerra Mundial? 

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