Los 24 rituales de apareamiento más alocados de todo el reino animal

Los 24 rituales de apareamiento más alocados de todo el reino animal3shares

Reproducirse es un proceso completamente natural que garantiza la perpetuación de las diferentes especies existentes, tanto en el reino animal como en el vegetal, pero dependiendo de algunos factores, resulta más simple o complicado. Por ser un tema que algunos pudieran afrontar con cierto morbo, quizás jamás te hayas preguntado cómo hacen los animales para procrear, pero ahora que tocamos el tema, ¿tienes idea de cómo es?

Es lógico pensar que no todos emplean las mismas estrategias, pues incluso los seres humanos tenemos nuestras propias tácticas de conquista que agilizan (o anulan) todos los esfuerzos realizados para conseguir pareja. Entonces, tanto grandes como chicos, los animales se las ingenian para emparejarse asertivamente y poder generar vida. 

Buenamente.com te presenta en esta oportunidad los 24 rituales de apareamiento animal cuyos procedimientos son altamente cuestionables, bien sea por la violencia que implican, lo riesgoso para la vida de algunos de los involucrados, lo asqueroso, o simplemente injusto, puesto que a veces, después de una gran dedicación, no obtienen ni siquiera un mal pensamiento como ganancia. Cuando termines de leerlo, quizás veas con mejores ojos todas las veces que te han rechazado antes, debido a que no sufriste tanto como varios de esta lista.

1. Los loros usan sus picos para iniciar el acto

En los últimos años es común verlos en las casas como mascotas. Por eso quizás alguna vez te habrá dado curiosidad cómo se aparean. Lo más curioso es que comienzan con una especie de duelo con sus picos, para luego pasar a la siguiente fase: el macho confirma su amor ¡vomitando dentro del pico de la hembra! ¡Aghh! No volverás a verlos de la misma forma de ahora en adelante cuando lo hacen, nosotros tampoco podremos.

2. Para los chimpancés, es importante el contacto visual

No en vano son los más parecidos a los seres humanos. Ellos procuran adoptar una posición en la cual logren verse frente a frente, logrando mirarse a los ojos. Además, como dato adicional, te contamos que son una especie de gran líbido, así que no tienen muchas reservas en cuanto a la frecuencia, ni mucho menos la fidelidad. ¡¿Qué tal?!

3. Los caracoles son de ambos sexos al mismo tiempo

Bueno, no exactamente así, sino que cuentan con los órganos reproductivos de los dos géneros. En lo relacionado con sus costumbres para aparearse, inician insinuándose usando como estrategia el baile, seguido del lanzamiento de un dardo con calcio concentrado. ¡Literalmente son flechados por el amor! Lo lamentable es que son muchos los que mueren en el intento debido a un tiro fallido que se aloja bien sea en su cerebro o, peor aún, en su corazón. ¡Qué paradójico!

4. La serpiente listonada hace una convocatoria pública con sus feromonas

Es capaz de expandirlas en un radio bastante amplio, llamando la atención de una enorme cantidad de machos, los cuales vienen a su encuentro. Comienzan un extraño contacto piel con piel entre todos, hasta que la hembra selecciona sólo a una, reproduciéndose con él. Es un espectáculo natural completamente bizarro, en el que cualquiera cerca estaría con la piel de gallina. Incluso la foto resulta impresionante.

5. Una abeja de miel puede tratar de aparearse simultáneamente hasta con 10 zánganos

A ver cual de ellos al final lo logra. El "afortunado" será perfectamente ubicado, pues sus partes nobles explotarán en el aire, quedando dentro de la abeja hembra, creando un tapón para que ningún otro siga intentándolo. 

6. El rey de la selva aprovecha este ritual para recordar su título nobiliario

Primero, su parte íntima posee más de 100 púas diminutas de, aproximadamente, 1 milímetro de largo, las cuales raspan las paredes vaginales de la hembra para remover los residuos de los encuentros sexuales anteriores, procurando así su ovulación. Para que surta efecto, deben copular muchas veces, se estima que con 4 es suficiente; sin embargo, ellos pueden llegar a aparearse ¡hasta 100 veces al día! No queda duda de porqué es el rey.

7. Las babosas banana son como los caracoles, poseen ambos géneros en el mismo cuerpo

Salvo que su apareamiento es todavía más delicado. Su órgano sexual puede medir entre 15 y 20 centímetros de largo pero, para que pueda copular exitosamente, debe hallar una hembra con un miembro con la misma longitud "exacta". Si no, perderá la vida al instante. 

8. La hembra de los caballitos de mar es quien lleva todas las riendas del proceso

Es ella quien coloca los huevos en el macho, pudiendo alcanzar la asombrosa cifra de hasta 1500 en la misma oportunidad. Por su parte, el macho debe albergarlos durante 45 días y es ahí cuando ocurre el alumbramiento. Los especialistas han determinado que únicamente están juntos mientras dura la temporada de apareamiento, luego permanecen cada uno por su lado.

9. Los escorpiones danzan hasta un día completo para ver quién cede primero

Se le llama así para comprenderlo mejor, sin embargo, se trata más de una lucha de poderes, pues ambos se toman por sus respectivas tenazas hasta que ocurra alguna de estas dos cosas: uno queda exhausto y cede, transformándose en la comida de su "pareja", o ambos deciden liberarse y continuar cada quien por su lado.

10. La forma de reproducirse del pez rape es tan espantosa como su aspecto

Depende completamente de su pareja para sobrevivir, debido a que su sistema digestivo es muy primitivo y muere velozmente, siendo lo único que puede contrarrestar este efecto una hembra. Para aferrarse a ella, le lanza una potente mordida, uniéndose para siempre. Automáticamente, la hembra queda embarazada. ¡Una carga difícil de sobrellevar!

11. Los hipopótamos son extremadamente asquerosos en su ritual

Llegado el momento, el macho se monta sobre una enorme montaña de excremento y comienza a arrojarlo hacia todas partes, ayudándose de su cola, hasta que golpea a la hembra deseada, la cual se queda perpleja ante tal gesto, pero lo espera para aparearse.

12. Los delfines, por su parte, danzan para probar su suerte con las hembras

Van en grupos hasta el lugar donde se encuentran concentradas las hembras. Luego, comienzan apartándola del grupo para uno a uno pasar girando a su alrededor, como si fuese un espectáculo teatral, haciendo cualquier cantidad de piruetas hasta que, pasado algún tiempo (que puede llegar a ser unos pocos días) ella elija ¡sólo a uno! El resto, habrá perdido todo el esfuerzo.

13. Bonobos, otro tipo de primates

Los bonobos usan el sexo como un saludo, una forma de resolver disputas, compensar peleas y como un favor a cambio de comida. Se besan con la lengua, practican sexo oral, masturbaciones mutuas, tienen sexo genital cara a cara e incluso tienen un extraño ritual de "esgrima del pene".

14. Gusano plano haciendo el amor y la guerra

Para los gusanos planos, el sexo es más guerra que amor. Al igual que todas las babosas marinas, los platelmintos son hermafroditas (tienen órganos sexuales masculinos y femeninos), el órgano masculino resulta ser dos penes con forma de daga que usan tanto para cazar como para aparearse. Durante el apareamiento, dos platelmintos combaten para apuñalarse entre sí. ¡El "perdedor" que es apuñalado absorberá el esperma a través de su piel y luego se escabullirá para soportar la carga de la maternidad! 

15. Las hienas hembras tienen pene

Una hiena hembra tiene un pseudopene, básicamente un clítoris agrandado, que pueden erigir a voluntad. Para aparearse, el macho más dócil tiene que insertar su pene en su pseudopene. ¡Eso es difícil para los machos, pero aún nada comparado con la hembra, que tiene que dar a luz a través de su micropene!

16. La jirafa debe probar el sabor de su hembra

Con ese cuello ridículamente largo, el apareamiento es un trabajo duro para las jirafas macho. Entonces, cuando un macho se encuentra con una jirafa hembra, realizará un procedimiento  para ver si está en celo. Primero, él empuja su trasero para inducirla a orinar. Luego toma un bocado de orina. Si le sabe bien, entonces comienza a cortejarla, ¡la jirafa macho básicamente la sigue hasta que ella cede y le deja poseerla!

17. Los pingüinos emperador se casan de por vida

Los pingüinos emperador tienen un extraño "matrimonio". Las parejas de pingüinos pasan sus vidas separadas y se reúnen una vez al año a finales de marzo, después de viajar hasta  112 km hacia el interior: ¡a pie o deslizándose sobre sus vientres para llegar a su sitio de reproducción!. Una vez allí, los pingüinos buscan a sus compañeras al hacer una llamada particular. Los pingüinos machos generalmente se quedan en un lugar, bajan la cabeza hacia el pecho y llaman a las hembras. Una vez que se encuentran, se paran de pecho a pecho, se doblan una y otra vez y cantan. 

Ahora sí vamos a hablar del sexo

Como en la mayoría de las aves, los pingüinos no tienen genitales externos. Así es, los pingüinos macho no tienen penes y las hembras no tienen vaginas. El esperma del macho se produce en los testículos y se almacena en su cloaca (una especie de orificio para defecar, orinar y reproducirse). La hembra también tiene una cloaca que conduce a sus ovarios. La hembra del pingüino yace plana en el suelo y el pingüino macho presiona su cloaca sobre la suya y pasa a través de ella los espermatozoides.

Pero el asunto no queda allí...

Una vez que pone el huevo, la pingüina emperatriz hembra lo transfiere con mucho cuidado a su compañero, quien luego lo mantendrá caliente, metiéndolo bajo un gran pliegue de piel hasta que nazca . La pingüino hembra vuelve inmediatamente al mar para alimentarse, dejando al macho sin comida durante aproximadamente dos meses. Los pingüinos macho se colocan en grupos grandes para conservar el calor del cuerpo en el ambiente frío y hostil, donde los vientos pueden alcanzar hasta 200 km por hora. Cuando la hembra regresa, busca a su pareja (y a su polluelo) escuchando un canto particular sobre otros miles.

18. El pez payaso: su madre es una transgénero

En la película animada de Disney Buscando a Nemo, los animadores olvidaron decirte una cosa sobre el pez payaso: ¡pueden cambiar de género! El pez payaso vive en un grupo que consiste en una pareja reproductora de macho y hembra, así como algunos machos no reproductores, existe una jerarquía estricta basada en el tamaño: la más grande es la hembra, el siguiente más grande es el macho y luego los machos no reproductores. Si la hembra muere, el macho cambiará de sexo ¡y se convertirá en hembra! Luego, el mayor de los machos no reproductores obtendrá un ascenso para convertirse en el macho reproductor.

19. Las tortugas galapagos, el cuello más largo gana

Para determinar quién se va a aparear, las tortugas gigantes macho de Galápagos se levantarán sobre sus patas y estirarán sus cuellos. La tortuga más pequeña perderá  y dejará a la tortuga más alta y más grande  aparearse, el vencedor procede a atraer a una hembra gritando y moviendo la cabeza furiosamente. Cuando la ha encontrado, el macho golpea a la hembra y le muerde las piernas hasta que ella se deja inmovilizar, luego procede a montarla.

20. A los puercoespines les gusta la "lluvia de oro"

Rápido: ¿cómo se aparean los puerco espines? Si respondes: "con cuidado", estarás totalmente errado,  los puercoespines tienen un hábito de apareamiento muy extraño:

En primer lugar, las puercoespines están interesadas en el sexo solo de 8 a 12 horas en un año. En segundo lugar, para cortejar a una hembra durante la corta temporada de apareamiento, un puercoespín macho se para en sus patas traseras, se acerca a ella con cuidado y luego la rocía con una gran corriente de orina desde tan lejos como 2 metros de distancia, y empapa a su amante de la cabeza a los pies.

 Un apetito sexual insaciable

Si la puercoespín no queda impresionada, gritará y se sacudirá la orina. Pero, si está lista, se levantará para dejar al descubierto su vientre y dejar que el macho la monte desde atrás (¡esa es la única posición segura para los puercoespines!). Una vez que comienza el apareamiento, la hembra es insaciable: obliga al macho a aparearse muchas veces hasta que queda agotado por completo. Si se cansa demasiado rápido, ¡lo dejará por otro!

21. Un apareamiento no tan accidental

El ácaro rojo del terciopelo tiene un hábito de apareamiento peculiar. El macho libera sus espermatozoides en ramitas o tallos pequeños en lo que los científicos llaman el "jardín del amor", y luego establece un intrincado sendero de seda en el lugar. Cuando una hembra tropieza con este rastro, ella lo seguirá para buscar al "artista". Si a ella le gusta su trabajo, entonces se sentará en la esperma, sin embargo, si otro macho ve el jardín, destruirá y pondrá el suyo en su lugar. 

22. Ave del paraíso

El pájaro macho decora su nido de "amor" con una variedad de objetos como regalos: flores, plumas, piedras e incluso trozos de plástico y vidrio desechados que mantengan una tonalidad azul. La hembra pasará y checará cada nido y solo se apareará si este es de su agrado (con mucho azul). El ave del paraíso pasa horas ordenando y arreglando cosas. De hecho, solo perderá su atención para destruir el nido de otro macho y aprovechar para robar sus cosas.

23. Pagan para ver

Los macacos machos pagarán (en forma de frutas) para echar un vistazo a los cuartos traseros de una macaco hembra, eso no es todo: también pagarán para mirar los genitales de los monos  dominantes.

24. Liebre de mar y su cadena de apareamiento

Las liebres marinas, como todas las babosas de mar (ver el gusano plano arriba), son hermafroditas. Pero eso no es todo: ¡son hermaforoditas eficientes! Cuando las liebres marinas se aparean, ¡forman una cadena de apareamiento de varios animales! La liebre de mar al frente actúa como la hembra con la que está directamente detrás de ella. Algunas veces, incluso forman un círculo gigante, con todos los que están dentro, felizmente apareándose todo el día. 

¿Conoces algún otro que resulte tan extraño? COMENTA y no dejes de COMPARTIR con tus amigos para que aprendan sobre las asombrosas costumbres animales para reproducirse.

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