Lee Nuestra Guía de Cómo CUALQUIER Mujer Puede Defenderse a Sí Misma Ante un Ataque Físico

Lee Nuestra Guía de Cómo CUALQUIER Mujer Puede Defenderse a Sí Misma Ante un Ataque Físico859shares

Jane Thynne fue seguida por un hombre que intentó atacarla. En las series Homeland, Line of Duty, Broadchurch y Apple Tree Yard, la imagen de una mujer vulnerable en un ambiente hostil nos resulta muy familiar. Este mes la Oficina Nacional de Estadísticas reveló un aumento del 22% en los crímenes violentos a mujeres y chicas adolescentes, una cifra récord. El ex soldado John Aldcroft, de 51 años, quien es instructor de la academia británica de Krav Maga compartió unos tips de defensa personal.

"En el autobús de regreso a Wimbledon después de una noche fuera, me percaté de un hombre sentado frente a mí. No miré con mucho detenimiento, excepto para notar el anorak desaliñado, el cabello embarrado, la quijada sin afeitar y por supuesto, su mirada escalofriante y desafiante"

"Mientras más me miraba, más me convencía de que me iba a seguir a mi casa"

"Para impedirlo, bajé del autobús una parada antes, no quería que este hombre supiera dónde vivía. Desafortunadamente, esta parada estaba justo en medio de la oscura plaza que necesitaba atravesar para llegar a mi casa. Más desafortunado aún, el hombre también se bajó"

Jayne Thynne ejemplifica el golpe a la nariz con el entrenador de Krav Maga John Aldcroft. Jane una vez fue seguida a casa por un hombre que intentó atacarla. 

"Maldiciendo el hecho de que era una noche de primavera sin luna, empecé a atravesar por la grama. Pude escucharlo unos pocos metros detrás de mí, sus pisadas sincronizadas con las mías. Cuando aceleré, él también lo hizo. Impulsada por los nervios, lo enfrenté, pero mi aprehensión aumentó cuando después de unos minutos de silencio, levantó la vista y habló"

'¿Puedes indicarme la dirección al parque Raynes?' 

"Me invadió el alivio. Él estaba perdido, eso era todo. Rápidamente, le di la dirección. Entonces, la monótona voz se escuchó de nuevo"

'¿Puedes indicarme la dirección al parque Raynes?'

Jane ejemplifica el golpe a la ingle con John. 

Este mes la Oficina Nacional de Estadísticas reveló un aumento del 22% en los crímenes violentos a mujeres y chicas adolescentes, una cifra récord. 

Le di la dirección una vez más. Entonces me hizo la misma pregunta por tercera vez.
Tan sólo a pocos a metros, se avecinaba una calle bien iluminada. Decidí que apenas alcanzara el pavimento correría, pero antes de que pudiera llegar, el hombre saltó por detrás, las manos en mis hombros, lanzándome al piso. Caí arrodillada, atrapada debajo de él. 
Él era más fuerte que yo y pude no haber tenido ninguna oportunidad, excepto por dos cosas. Primero, en el momento del ataque, la adrenalina que me invadía transformó mi terror en rabia violenta, así que me sentí momentáneamente intrépida.
Segundo, llevaba un bolso pesado. Balanceándolo salvajemente, golpeó fuertemente por el lado de su cabeza. Él reculó y yo vi mi oportunidad. Abandonando el bolso, corrí.
Apenas llegué a casa, llamé a la policía y las calles cercanas rastreadas, pero mi atacante había desaparecido en la noche. 

Jane ejemplifica como soltarse de un agarre del pecho. 

Mi experiencia fue muy real, pero no hay lugar a dudas del hecho de que en ficción, en TV y en películas, estamos rodeados de mujeres bajo amenaza.

Mujeres de mediana edad en peligro son un estándar de la TV dramática. En las series Homeland, Line of Duty, Broadchurch y Apple Tree Yard, la imagen de una mujer vulnerable en un ambiente hostil nos resulta muy familiar. Sean violadas, robadas, atacadas o agredidas, la idea de una mujer sola en riesgo parece preocupar nuestra cultura. 

Ciertamente preocupa mis pensamientos. Años después de mi experiencia, me doy cuenta que la tensión indeleble de esa noche llena de adrenalina no estuvo nunca lejos de la superficie, emergiendo en mis novelas, que presentan a una espía femenina hiper vigilante. 

Mientras que la gran mayoría de las mujeres, afortunadamente, nunca experimentarán un ataque, quién de nosotras no se ha sentido nerviosa caminando por lugares desconocidos después del atardecer? 

Con más mujeres divorciadas o viviendo solas, el miedo a los robos en el umbral de su casa o a los artistas del engaño, que entran por la fuerza a su casa, es perturbador. 

DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR