Las diminutas patas de las arañas pueden cambiar la forma en que el mundo las ve.

Las diminutas patas de las arañas pueden cambiar la forma en que el mundo las ve.1shares

¿No son adorables las arañas? Bueno, está bien, en la mayoría de los casos son sangrientas y aterradoras, pero esa imagen podría cambiar si las miras más de cerca, hasta llegar a donde tus pies suelen estar, allí es donde te encontrarás con que tienen... ¡patas!

En términos más científicos, la "pata" de una araña se llama tarso, y es sólo una de ocho partes que componen una pierna bastante complicada. Al igual que los gatos o perros, ellas también tienen garras unidas a las patas, pero en su caso, las piernas también funcionan como las orejas y la nariz, recogiendo los sutiles cambios en el aire tanto para escuchar como para reconocer los olores.

Sin embargo, además de los datos curiosos provistos por la ciencia sobre ellas, hay que admitir que simplemente ¡se ven adorables! Una realidad que espero puedas recordar la próxima vez que quieras salir corriendo aterrorizado hacia afuera si te encuentras con una en la cocina.

1. Al verlas de cerca, puedes observar detalles asombrosos sobre la estructura de sus patas.

¡Mira esos colores alucinantes! Cualquiera pudiese pensar que es producto de la imaginación o algún programa de edición fotográfica, pero lo cierto es que así luce una pata de araña real. ¡Increíble!

2. Poseen abundantes vellos para percibir tanto los olores como los sonidos a su alrededor.

Cada hebra de vello es sumamente sensible. Al mínimo contacto con algún agente extraño, envían un mensaje para registrar cualquier percepción auditiva u olfativa. Además, cada pata posee una afilada garra que sirve para tener buen agarre sobre cualquier superficie.

3. Así no lucen tan aterradoras como siempre.

4. ¡Toda una ternura!

Hasta se asemeja a la de un perro. Si todos los adoran a ellos, podrían hacerlo también con las arañas, ¿o no?

5. Sus colores vivos son realmente maravillosos.

6. Son extremadamente fuertes para soportar todo su peso mientras tejen sus redes.

7. Podrían confundirse con las patas de cualquier otro animal.

Obviamente, sólo cuando se ven a gran escala. En tamaño real, sería imposible.

8. Les permiten llegar hasta cualquier lugar por más cuesta arriba que parezca.

Sin perder su belleza por eso.

9. Sus garras son realmente afiladas.

Parecen recién salidas de un spa.

10. Nadie hubiese pensado que eran tan fotogénicas.

11. Hay algunas que se dan el lujo de estar a la moda.

12. Y, aunque mayormente nos atemoricen, también tienen su lado tierno.

El cual vale la pena conocerlo al menos un poco. Aunque eso no nos haga sentir menos miedo.

¿Te habías preguntado alguna vez como se veían estas extremidades? Deja tus COMENTARIOS y no olvides COMPARTIR esta interesante nota con tus amigos.

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