"Instagram salvó mi vida": La desgarradora batalla de Emelle Lewis contra la Anorexia

"Instagram salvó mi vida": La desgarradora batalla de Emelle Lewis contra la Anorexia4shares

Gracias a los avances tecnológicos, es sumamente sencillo encontrar lo que necesitemos con sólo dar unos cuantos clics, incluso si lo que buscas en un poco de inspiración. ¡Y es que hay un montón de historias inspiradoras en las redes sociales que realmente te motivan a mejorar tu vida!

Es muy probable que estés familiarizado con las fotografías de "antes y después" que encontramos en Instagram, resulta que una chica logró superar un grave trastorno alimenticio al encontrar la motivación necesaria en esas imágenes y ahora comparte su historia con el mundo.

¡Estamos seguros que quedarás tan impresionado como nosotros al ver las fotografías de su recuperación! Esto sin duda demuestra que esas inspiradoras historias que compartimos en las redes sociales realmente pueden ayudar, e incluso salvar, a otros. ¡Por eso, COMPARTE esta nota con tus amigos!

Todos conozcan a Emelle Lewis.

Una sobreviviente de la anorexia de 22 años que acaba de revelar cómo en el momento más álgido de su enfermedad, cuando pesaba tan sólo 31 kg, recibió el empujó que necesitaba gracias a la red social Instagram.

Según cuenta la estudiante de psicología de Huddersfield, ella enfermó por primera vez a los 15 años.

Luego de haberse sentido "gorda y fea" entre su grupo de compañeros y luchar por conseguir un novio, dado a que todas sus amigas tenían.

Su descenso a la peligrosa batalla contra la anorexia inició cuando decidió visitar el gimnasio con mayor regularidad.

Lo que rápidamente se convirtió en una obsesión por la comida dietética que la llevó a bajar de peso a niveles extremos.

Cuando su peso cayó en picado a los 31 kilogramos, Emelle se vio obligada a usar ropa de niño.

E intentó mantener una vida normal.

"Comenzó en la escuela secundaria cuando yo quería perder peso porque siempre me sentía gorda".

"Siempre me pareció difícil encajar, y cuando todas mis amigas estaban teniendo novios en ese momento, pero yo no, comencé a pensar que se debía a que era gorda y fea", cuenta Emelle.

En una entrevista, la joven revela que llegó a sentirse "bien" con su trastorno alimenticio.

"Cuando estaba enferma, no creía que hubiera nada realmente malo en mí. De verdad creí que podía mantener ese peso y aún vivir una vida bastante normal. No quería deshacerme de mi trastorno", confiesa Lewis.

De hecho, ella se negó a cumplir con el tratamiento, y en un ataque de paranoia se convenció de que los demás estaban tratando de arruinar su vida.

"Me negué a cumplir con el tratamiento y estaba convencida de que todos estaban en mi contra, mintiéndome e intentando arruinar mi vida".

Según Lewis, lo que la "despertó" fue el frío que en ocasiones llegaba a ser desgarrador.

"Realmente no me sentía tan débil porque mi cuerpo se había adaptado a mi bajo peso, sin embargo, lo que más me afectó fue el frío. Tenía tanto frío que resultaba doloroso", explica la chica.

"Me dije que era 'vegana' en ese momento, así que solo podía comer frutas, verduras y alimentos sanos".

"Comí lo mismo todos los días: Weetabix, hummus, pasteles de arroz, ensalada y fruta antes de acostarme".

El punto de inflexión de Emelle se produjo luego de que comenzara a seguir cuentas de recuperación en Instagram.

Y se inspiró en otras chicas que habían superado la enfermedad.

Pronto se dio cuenta de que no quería morir y, a pesar de estar aterrorizada por el viaje que tenía por delante, le dijo a su madre que quería comenzar a entrenar con pesas para recuperarse.

"Recuerdo haberme acostado un día en la cama sintiéndome como si realmente me estuviera muriendo y dándome cuenta de que no había logrado nada en mi vida y esa no era la manera en que mi historia debía terminar. Eso cambió algo en mi mente y sabía que tenía que empezar a luchar y mostrarle al mundo quién debía ser", cuenta Emelle.

"Cuando decidí por primera vez elegir la recuperación, estaba aterrorizada", continúa la joven.

"Sabía que una vez que asumiera ese compromiso tenía que cumplirlo, así que había una gran parte de mí que se estaba cuestionando: '¿estoy realmente lista para dejarlo ir?', también estaba aterrorizada porque pensé, '¿y si fallo?'. Me sentiría avergonzada si les dijera a todos que me iba a recuperar, pero luego me rindiera a mitad de camino".

Lo más difícil de su recuperación, dice Emelle, fue tener que vivir de la manera opuesta a la que se había acostumbrado en los últimos 6 años.

"Primero le dije a mi madre que quería comenzar a entrenar con pesas para recuperarme y ella creyó en mí al cien por cien. Ese día hizo tantas llamadas telefónicas a diferentes entrenadores personales para ver si alguien trabajaría conmigo. A pesar de recaer siete veces, mi madre siempre creyó en mí y estaba dispuesta a hacer todo lo posible para ayudarme a recuperarme".

"Sin embargo, mi padre, mis doctores y mi psicólogo estaban un poco inseguros y pensaron que sería como todas las otras veces en las que dije que mejoraría pero no lo hice".

"La necesidad de probar que los demás estaban equivocados fue otro factor que me dio motivación para recuperarme", dice Emelle.

Ahora, Emelle come seis comidas balanceadas al día, que ascienden a 2.800 calorías y levanta pesas en el gimnasio.

Ella entrena por las tardes, y espera con ansias los fines de semana para darse un capricho con una gran "comida de trampa", como comida chatarra o algún pastel de chocolate.

"Todavía tengo días malos para mi imagen corporal, pero la mayoría de los días estoy orgullosa de lo que he logrado y orgullosa de mi cuerpo". 

"Me encanta verme mejorar gradualmente en el gimnasio y volverme más fuerte, sabiendo que he hecho todo por mi cuenta", dijo.

"Superar esta enfermedad me ha convertido en una persona tan fuerte mentalmente, que veo el mundo a través de otros ojos".

"Estoy agradecida por todos los días que estoy viva y trato de ser tan positiva como pueda en cualquier situación. Siento que puedo lograr algo".

Ahora, Emelle aconseja a otros a aceptar sus cuerpos y valorar la vida.

"La vida es demasiado corta y solo la vivimos una vez, no desperdicies tu vida siendo controlada por un desorden alimenticio. Ama a tu cuerpo por lo que es, porque un día no tendremos uno", concluyó la chica.

Y tú, ¿qué opinas sobre esta recuperación?

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