Inspiradora carta de una chica: "No quiero un novio, quiero un compañero de camino"

Inspiradora carta de una chica: "No quiero un novio, quiero un compañero de camino"0shares

En el nombre del amor se han inspirado todo tipo películas, canciones, poemas e incluso obras de arte. Es un sentimiento renovador que nos hace trascender de nuestro propio ser, elevándonos a un nivel superior. Algunos tienden a relacionarlo únicamente en su forma más tradicional: el amor de pareja; sin embargo, no hay que olvidar que nadie da lo que no tiene, así que el primero que debe trabajarse es necesariamente el amor propio, de lo contrario ningún otro será suficientemente para llenarnos el corazón.

Algunos aprovechan los recursos tecnológicos con los que contamos hoy día para compartir sus reflexiones acerca de este tema tan profundo, basándose en su experiencia personal. Es así como podemos conseguir en la web algunas joyas literarias, con una lírica excepcional y cargadas de emociones al punto de transmitirlas con cada palabra.

Buenamente.com te trae en esta oportunidad una carta que circuló tiempo atrás, de la musa de una joven a quien la vida la hizo caer en cuenta de qué es lo que realmente anhelaba al embarcarse en una relación de pareja, titulada "No quiero un novio, quiero un compañero de camino". Es probable que te sientas plenamente identificada con sus líneas. ¡Disfrútala!

No se sabe con certeza el origen de estas líneas

Su contenido ha circulado por la web desde hace algún tiempo atrás. A pesar de eso, su contenido es tan rico y acertado que se ha vuelto viral al plasmar una de las situaciones que más conflictos nos genera cuando somos jóvenes e inexpertos en el amor: ¿cuál es el objeto de una relación amorosa?

Se supone que el noviazgo es una etapa para el fortalecimiento de los vínculos afectivos previos al matrimonio

Sin embargo, la realidad indica que son pocos los jóvenes que lo conciben de esta manera. Más bien lo relacionan con el hecho de estar junto a otra persona sin ningún tipo de pretensión mayor, salvo pasar un buen rato. Está claro que es la mejor etapa de la vida para equivocarse, pero incluso para eso hay que tener cierta moderación.

Lo que leerás a continuación es una profunda reflexión de una chica que entendió la esencia de una relación

Quizás le tocó madurar demasiad rápido o simplemente tuvo la suerte de contar con una buena asesoría por parte de sus allegados. Lo cierto es que sus ideas denotan una gran madurez y, sobre todo, explican a cabalidad cuál debería ser el papel que juega una persona en tu vida cuando le permites ocupar un espacio en tu corazón. ¡Disfrútalo!

El texto de esta sensible carta comienza justamente con la idea que fundamenta todo el escrito: "No quiero un novio, quiero un compañero de camino"

"No quiero un novio, quiero un compañero de camino:
He llegado a un punto de mi vida en que ya me estoy cansando de los amores de un rato, ya no quiero más juegos; quiero algo más intenso, que despierte y mueva mi alma".

Se ve que esta persona tuvo la oportunidad de experimentar diferentes tipos de relaciones pero sin ninguna satisfacción trascendental

"Desde luego que en estos tiempos y a estas alturas, no me asustan, ni intimidan los “juegos amorosos”, “frees”, amigovios, amigos con derecho, etcétera. Como gusten llamarle, al contrario creo que a pesar de que en ocasiones puede no resultar como uno lo espera, también es emocionante, divertido y lo he disfrutado bastante".

Sacó el mayor provecho de cada momento vivido a pesar de su inexperiencia

"Y he aprendido a manejar mis sentimientos y emociones en cada situación, y por lo mismo, también he aprendido mucho de cada vivencia; buena, mala o extraña, finalmente mi decisión, lo que yo quería y me hacía feliz o sentir bien".

Su introspección la llevó por un camino poco usual pero igual de efectivo

"Ahora me conozco un poco más, y aunque quizá en ocasiones no esté completamente segura de lo que quiero para ciertos aspectos de mi vida, sí tengo la certeza y plena convicción de lo que no quiero".

El dolor forjó también su carácter

"Ya no soy la misma de antes. He sido víctima y también victimaria. He tenido que enfrentarme con el dolor de perder a alguien y he renacido de las cenizas. He tocado el amor con las palmas de mis manos, pero se me ha ido entre los dedos".

Aprendió que el tiempo es valioso y no podemos darnos el lujo de desperdiciarlo en cosas efímeras

"Por eso, no quiero un novio. No deseo a un hombre al que le entregue mi alma y después se la lleve a pedazos. No estoy interesada en amores de medio tiempo, ni con fecha de vencimiento".

Su anhelo más profundo no es tan distinto al de cualquier otra chica

"Quiero un compañero de camino. Un hombre que, además de ser mi enamorado, también me acompañe en el sendero de vida que he decidido tomar. Y que para él yo sea la única mujer con la que anhela recorrer, día a día, todos sus caminos".

En su descripción no obvió ningún detalle

"Ya no quiero una relación frágil, inconstante, ni insegura, ya no estoy dispuesta a lidiar, ni gastar mi tiempo en relaciones falsas, inestables o sin compromiso… Sin futuro. No quiero a un hombre santo ni perfecto, porque yo no soy santa, ni mucho menos perfecta, y no busco serlo, pero…"

Pasó entonces a la mejor parte...

"Sí busco a un compañero de vida, y no precisamente un novio o amante, simplemente quiero a alguien que esté dispuesto a ser mi cómplice y a aventurarnos, volando juntos, más nunca amarrados".

Sus palabras denotan la pureza de su clamor

"Que aunque no entienda mis cicatrices, las ame como cualquier otra peca o lunar de mi piel. Que sostenga mi mano, sin encadenar mi alma. Un valiente para afrontar cualquier adversidad que se nos presente".

Anhela un hombre que la enamore con detalles

"Un romántico y detallista, mas no cursi, ni irrealista. Alguien que a pesar de que yo me sienta como una chica “rara” él me considere única y especial, al menos para sus ojos".

Este "compañero" debe tener claro que lo más importante solo se puede apreciar con los ojos del alma

"Qué no se enamore de mí solo por cómo me vea un viernes o sábado por la noche, sino de mi esencia y esa manía tan mía de soñar despierta y contemplar las cosas poco convencionales de la vida".

Y sepa conjugar la amistad y la pasión sin problemas

"Alguien para quien sea yo su mejor amiga, y él para mí, mi mejor amigo, quien me rete intelectualmente y me prenda físicamente, y podamos pasar horas y horas hablando de todo y nada, hasta que alguno de los dos nos venza el sueño".

Un chico cuya premisa sea la ternura

"Quiero a alguien que me haga llorar de risa y no de tristeza, que no rompa mi corazón, y mejor rompa mis medias, que no lastime mi alma y mejor me lleve con dulzura y pasión a la cama".

"Alguien en quien pueda confiar mi alma en sus brazos y mi cuerpo en sus manos, donde sus abrazos combinen perfecto con los míos y su aroma con mi piel"

"Un ser con quien pueda desenvolverme con tal autenticidad, que me vea con ojos de fascinación; como si quizá fuera magia"

Debe haber alcanzado cierta madurez para apreciar el momento presente

"Alguien que no dude que siempre estaré ahí para él incondicionalmente, pero que tampoco lo dé por hecho, que no se atormente por mi pasado, que no lo cuestione, ni lo juzgue, y mejor apoye y disfrute nuestro presente, e imagine y motive nuestro futuro".

Aceptarla incluso con sus sombras emocionales

"Que se enamore de mi lado oscuro, de todos esos demonios que no me dejan dormir, y altere los latidos de mi corazón, agite mi respiración, alimente mis sueños e ilusiones, revolucione mis neuronas y encienda mis pasiones; que su presencia me cautive y que sus palabras y caricias me enloquezcan".

"No quiero a alguien que cosa mis alas, ni repare mi alma, pues sería una encomienda egoísta que alguien ajeno a mí repare lo que yo misma causé"

"No quiero a alguien que cosa mis alas, ni repare mi alma, pues sería una encomienda egoísta que alguien ajeno a mí repare lo que yo misma causé, quiero a alguien que me complemente y no que me complete, porque yo misma me completo día a días, y además  estoy consiente de que nadie tiene la obligación de arreglar mis despojos, ni llenar mis propios vacíos".

El candidato debe tener la intención de quedarse por largo tiempo

"No quiero entregar mi corazón por una porción limitada de tiempo, con el temor de que, en cualquier momento, deje de latir y se resigne al dolor. No quiero que se lleven una parte de mí y me dejen un agujero en el pecho".

"No busco a alguien que me haga feliz, sino a alguien con quien compartir mi felicidad y perder la poca cordura que me queda"

Justo así culmina esta correspondencia anónima, quedando como un regalo para los amantes de la lectura reflexiva cargada de nuestra profunda esencia como seres humanos.

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