Estudio demuestra que enojarse engorda... así como lo oyes

Estudio demuestra que enojarse engorda... así como lo oyes0shares

Cuando se trata de conseguir nuestra figura deseada o tener ese fabuloso cuerpo de playa que tanto queremos, todos podemos estar dispuestos a someternos a dietas alocadas y a fuertes regímenes de ejercicios. Sin embargo, no importa cuántas ensaladas comas y que tan seguido vayas al gimnasio si no eliminar un gran factor de tu vida: el estrés.

¡Así cómo lo lees! El estrés podría ser el causante de tus rollitos en la parte baja del abdomen y el motivo por el cual tu entrenamiento no está ofreciendo los resultados que esperabas. A continuación, te presentamos una investigación desarrollada en la Universidad de Yale que te hará darte cuenta que lo mejor es que te tomes las cosas con calma...

¡Sigue desplazándote para saber más al respecto!

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Si iniciaste el gym o realizas actividades físicas de manera frecuente, es probable que notaras que perdiste peso y que ahora tienes mayor resistencia

No obstante, también es posible que sientas que no consigues los resultados deseados y todo por una razón muy sencilla: el estrés. Al menos, eso fue lo que descubrieron los investigadores de la Universidad de Yale, Estados Unidos.

De acuerdo a un estudio realizado por el departamento de psicología de la universidad, el estrés puede generar un aumento de peso

Los doctores  Moyer AE, Rodin J, Grilo CM, Cummings N, Larson LM, RebufféScrive M., quienes participaron en el estudio, revelaron que las mujeres delgadas vulnerables al efecto del estrés son más propensas a tener exceso de grasa abdominal y a tener altos niveles de cortisol.

Aunque estudios anteriores revelaron una relación entre la hormona cortisol y el aumento de peso en las mujeres

Este es el primer estudio que demuestra que esta hormona puede causar que se acumule grasa en el abdomen de mujeres sin sobrepeso.

Igualmente, el estudio demostró que el tejido adiposo del vientre podría estar relacionado con un mal estado de salud, que incluye riesgo a diabetes y cardiopatías

"También hemos encontrado que las mujeres con una grasa abdominal más extendida presentan estados de ánimo más negativos (alta tendencia a enojarse) y altos niveles de estrés", aseguró Elissa S. Epel, la líder de esta investigación del departamento de psicología.

"Una gran exposición al estrés vital o una vulnerabilidad emocional puede explicar una reacción del cortisol exagerada. Esto también les provoca ganar más peso", continuó la doctora

Resulta que esta hormona afecta a la distribución de la grasa, lo que ocasiona que se almacene principalmente alrededor de los órganos, lo que hace que sea más difícil de eliminar.

Por lo general, las personas con enfermedades asociadas con el estrés suelen tener exceso de tejido adiposo en el vientre

Te hablamos de patologías como la depresión severa, la ansiedad y el síndrome de Cushing. ¡Así que debes estar muy alerta!

"El estrés está presente en la vida de todo el mundo, pero lo cierto es que existen individuos que llegan a segregar más cortisol que otros"

"Y lo hacen cada vez que enfrentan el mismo estímulo estresante".

"Hemos predicho que reaccionar a las mismas señales negativas consistentemente segregando cortisol puede estar relacionado con una grasa abdominal más grande", agregó la doctora

Para el estudio, se les pidió a un grupo de mujeres con tejido adiposo en la zona abdominal que hicieran tareas estresantes

Esto demostró que luego de la primera exposición al estrés, las mujeres se sienten más amenazadas por esas tareas, lo que ocasiona que segreguen más cortisol.

Y eso no es todo, también se descubrió que las mujeres delgadas con grasa abdominal generan más cortisol que aquellas que tienen grasa periférica

"Es posible que una experiencia frente a condiciones estresantes o vulnerabilidad psicológica les haya llevado a reaccionar exageradamente a los estímulos negativos de sus vidas"

"Así que han tenido un gran acceso al cortisol".

"Por otro lado, esta fatídica sustancia pudo haber causado que ellas acumularan grasa en el vientre"

"La genética, sin embargo, también juega un rol a la hora de poner forma a las reacciones de nuestro organismo, así como el tipo de físico que poseamos", agrega la doctora.

Por supuesto, el estilo de vida y la edad también afecta la manera en que el tejido adiposo se pueda acumular en la zona abdominal

Las mujeres que han superado la menopausia suelen tener grasa en sus vientres, debido a las modificaciones hormonales.

No obstante, la doctora comenta que un estilo de vida saludable, realizar ejercicio y practicar la relajación puede reducir los niveles de cortisol

"Estas relaciones se pueden aplicar a los hombres de la misma forma. No obstante, el exceso de peso en los hombres casi siempre se almacena en el abdomen. Por el contrario, las mujeres que han pasado la menopausia suelen tener un exceso de peso en las caderas. Entonces, es probable que el estrés influencia más al físico de ellas", concluyó Epel.

Y tú, ¿qué opinas sobre el descubrimiento de este estudio?

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