Estas Mujeres Han Dicho Al Mundo Por qué Están Agradecidas Por Cada Kilo Que Tienen

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Mientras que muchas mujeres alrededor del mundo piensan constantemente en cómo conseguir estar más delgadas, hay otras que están haciendo su mejor esfuerzo para aumentar de peso.

Nosotros en Buenamente quedamos seriamente impresionados por las historias de estas mujeres que están contando las libras que ganan en lugar de cuánto pierden. A pesar de todas las dificultades psicológicas y físicas, han aprendido a amarse como son. Aconsejamos a todos hacer lo mismo.

Hayley Harris

"Soy una mujer.

Tengo una vida.

Me amo tanto.

Yo sueño mucho.

Y tengo un trastorno alimentario.

Pero nunca vi mi verdadero yo.

****

Tengo a la derecha mi verdadero yo, no mi desorden. 

Un mundo lleno de amor y aceptación en lugar de auto odio y auto castigo.

Una mujer joven, segura y sanada, que ya no se aferra a su trastorno alimentario para tirar de ella a través de la vida.

Una mujer que ama su cuerpo, que la amó y luchó por ella incluso cuando ella lo maltrató.

Una mujer que sueña en technicolor en lugar de blanco y negro.

Una mujer que ahora está viviendo, no sólo sobreviviendo. ❤"

Hayley Harris admite que comenzó a morirse de hambre para acercarse a lograr ese aspecto frágil y ultra delgado que a menudo se idealiza para las mujeres en importantes revistas. Lanzó su cuenta de Instagram cuando estaba en el hospital recuperándose de un trastorno alimenticio. Hayley afirma que el apoyo de sus seguidores la ayudó a sobrellevar su enfermedad. Ella ahora pasa su tiempo haciendo campaña contra la idealización pública de la delgadez.

Courtney Black

Transformation Wednesday? 😂😂 okay so shooting with Tommy just over a year and go and shooting with Him last week ... Both images show dedication but left is an unhealthy dedication, over obsessing over weight and food and on the right is healthy, enjoying exercises and a girl who also loves her grub and has a lot of it... You can achieve whatever goal you have , weight loss, weight gain, muscle gain, to enter a competition... Anything !!!!! If you want help achieving your fitness goal email me for prices on personal training and diet plans ✌🏼️💪🏽 @tommygggphotos and yes I have quite clearly had my boobs done before [email protected] on my boy boobs

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"¿Miércoles de transformación? 😂😂 está bien, fotografías con Tommy hace poco más de un año y otra de la semana pasada... Ambas imágenes muestran dedicación, pero la de la izquierda es una dedicación malsana, más de obsesión por el peso y la alimentación, la de la derecha es saludable, disfrutando de los ejercicios, una Chica que también ama su comida y tiene mucha de esta ... Puedes alcanzar cualquier objetivo que tengas, perder peso, aumentar de peso, ganar músculo para entrar en una competencia... ¡¡¡¡¡¡Cualquier cosa!!!!! Si quieres ayuda para lograr tu objetivo de fitness envíame un correo electrónico para los precios de entrenamiento personal y planes de dieta ✌🏼️💪🏽 @ tommygggphotos y sí, tengo bastante, claramente mis senos están hechos, antes que nadie @comments sobre mis muchachas."

Courtney Black pesaba alrededor de 45 kilos sólo hace un par de años. Trabajaba como modelo de fitness y estaba convencida de que la belleza de sus músculos sólo se revelaría si estaba muy delgada. Disminuyó su ingesta de alimentos a 800 calorías, cansada y con hambre hasta el punto en que tuvo que ir al hospital. Después del tratamiento, Courtney comenzó a consumir 2.000 calorías al día. Ahora es una exitosa instructora de fitness.

Megan Jayne Crabbe

Do you wanna know the truth about gaining weight? Because I've done a whole lot of it. I used to believe that my life would end over a couple of extra pounds on the scale. I used to believe that losing weight was the most important thing in the world. I used to believe that there was no such thing as going too far, getting too thin, losing too much. Then I nearly lost my life. There were only two options left: gain weight, or die. So I gained weight. More and more. Anorexia morphed into binge eating disorder and within a year I'd gone from 65lbs lying on my death bed to 180lbs, right back to self loathing and wanting to lose weight more than anything in the world. I lost and gained hundreds of pounds over the years. I'd clawed my way back from the edge and still I believed that happiness could be found in the dropping numbers on a bathroom scale. Until I realised that no weight loss had ever made me happy. No amount of disappeared pounds had made me stop hating my body. And chasing thinness had made me lose much more than weight - I'd lost myself. Now I know that no matter how much extra jiggle might come along, nothing important about me will have changed. I'll still have the same heart, the same mind, the same passion, the same love. The scale will never be able to tell me anything about myself that truly matters. It doesn't have the power to define me - only I do. And I refuse to keep chasing that empty promise of happiness granted through restriction and self hatred. I'll take my happiness right now. We are all so worthy of it, exactly as we are. Don't be afraid of gaining weight, my love. There's a whole life for you to gain when you stop letting those numbers dictate your worth. 💜💙💚🌈🌞

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"¿Quieres saber la verdad sobre el aumento de peso? Porque yo se mucho de eso. Solía creer que mi vida terminaría en un par de kilos de más en la bascula. Solía creer que perder peso era lo más importante del mundo. Yo solía creer que no había tal cosa como ir demasiado lejos, demasiado delgada, perder demasiado. Entonces casi perdí la vida. Sólo quedaban dos opciones: ganar peso o morir. Así que gané peso. Más y más. La anorexia se transformó en un trastorno alimenticio compulsivo y en un año había ido de 29 kilos tumbada en mi lecho de muerte a 82 kilos, y otra vez al auto odio y querer perder peso más que nada en el mundo. Perdí y gané cientos de kilos a lo largo de los años. Me había arañado mi camino de regreso desde el borde y todavía creía que la felicidad se encontraba en los números que disminuían en una báscula de baño. Hasta que me di cuenta de que ninguna pérdida de peso me había hecho feliz. Ninguna cantidad de kilos desaparecidos me habían hecho dejar de odiar mi cuerpo. Y perseguir la delgadez me había hecho perder mucho más que peso, me había perdido yo. Ahora sé que no importa cuánto movidas extras puedan venir en adelante, nada importante sobre mí habrá cambiado.Todavía tendré el mismo corazón, la misma mente, la misma pasión, el mismo amor. La báscula nunca podrá decirme nada sobre mí que realmente importe. No tiene el poder de definirme, sólo yo lo hago.Y me niego a seguir persiguiendo esa promesa vacía de felicidad otorgada a través de la restricción y el auto odio. Voy a tomar mi felicidad ahora mismo.Todos somos tan dignos de ello, exactamente como somos. No tengas miedo de ganar peso, mi amor. Hay una vida entera para que puedas ganar, cuando dejes de pensar que esos números dictan tu valor."

Megan Jayne Crabbe pesaba sólo 27 kilos a la edad de 13. Sus problemas de rebeldía adolescentes simplemente habían ido demasiado lejos. Por mucho que ella adelgazaba, ella nunca estaba satisfecha con su cuerpo. Hoy Megan no es tímida sobre su apariencia, ella dedica su cuenta Instagram a la idea de que no hay tal cosa como una mujer que no es hermosa, todo simplemente está en nuestras mentes.

Sarah Ramadan

2014 -> 2016 💜 It's nice to look back sometimes, to remember the seeds that started this garden, and all the colours that give you warmth. I remember being told once by a doctor in a treatment centre that there was no such thing as a full recovery. He said that I would just have to learn to "live with it" In translation, he suggested I had to compromise with life and death. I had to accept the presence of disorder, dismantle my growth at the hand of mediocrity. There was a line drawn in my focus, and extending beyond this mark was a life I always wanted. But like a craving to food, these dreams were suppressed the limits I learned. It took 3 more years after leaving that hospital to discover that compromise would never work. The odds would shift in one hand or the other, and in 2014, mediocrity nearly left me out of the picture. My heart and various major organs were beginning to fail. I was 68 pounds. The disorder was winning, and in turn, I was dying. A break through moment happened one evening after returning from the hospital. I remembered a moment of my childhood, when I was about 4 years old. I had long hair and refused to wear anything but gowns and tiaras. I ate birthday cake for breakfast, and Halloween Candy was my favourite 'season' of all. When a song came on the radio, I would sing over the lyrics as if the music was made for me and my musing. I would smile at my own reflection, counting the dimples on my face as prerequisite kindergarden work. And I had big cheeks too! Nice full rosy cheeks that were pinch-able and perfect. So perfect, that I wished for nothing more. So perfect, that I refuse to wish her away. Life cannot compromise with death, the same way strength cannot compromise with defeat. I have learned this through both pain and practice. Fighting is not easy when the fight is for a cause; I know no greater reason than to fight for love. For in love, I grow. #TransformationTuesday #VeniVidiVici #FightForGrowth

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"Es agradable mirar hacia atrás a veces, para recordar las semillas que comenzaron este jardín, y todos los colores que le dan calidez.

Recuerdo que una vez un médico me dijo en el centro de tratamiento que no había tal cosa como una recuperación completa. Dijo que sólo tendría que aprender a "vivir con esto"

En palabras sencillas, me sugirió que tenía que comprometerme con la vida y la muerte. Tuve que aceptar la presencia del desorden, desmantelar mi crecimiento a manos de la mediocridad.

Había una línea dibujada en mi foco, y extenderla más allá de esta marca era una vida que siempre quise. Pero con un ansia de comida, estos sueños fueron suprimiendo los límites que aprendí.Tarde 3 años más en dejar ese hospital para descubrir que el compromiso nunca funcionaría.

Había una línea dibujada en mi foco, y extenderla más allá de esta marca era una vida que siempre quise. Pero con un ansia de comida, estos sueños fueron suprimiendo los límites que aprendí.Tarde 3 años más en dejar ese hospital para descubrir que el compromiso nunca funcionaría. Las probabilidades cambiarían de una manera u otra. En 2014, la mediocridad casi me dejó fuera de la imagen. Mi corazón y varios órganos importantes estaban empezando a fallar. Yo pesaba 30 kilos. El trastorno estaba ganando, ya su vez, me estaba muriendo.

El punto de quiebre ocurrió una noche después de regresar del hospital. Recordé un momento de mi infancia, cuando tenía unos 4 años.Tenía el cabello largo y me negaba a usar nada más que vestidos y tiaras. Comí pastel de cumpleaños para el desayuno, y dulces de Halloween, que fueron mi "temporada" favorita de todas. Cuando una canción tocaba en la radio, cantaba las letras como si la música fuera hecha para mí y para mi entretenimiento. Sonreía a mi propio reflejo, contando los hoyuelos en mi cara como pre-requisito del trabajo de kindergarden. ¡Yo tenía grandes mejillas también! Bonitas mejillas rosadas llenas perfectas para pellizcarlas.

Tan perfecto, que no deseaba nada más.

Tan perfecta, que me niego a desear que se aleje.

La vida no puede comprometer con la muerte, de la misma manera que la fuerza no puede comprometer con la derrota. He aprendido esto a través del dolor y la práctica.

Luchar no es fácil cuando la lucha es por una causa. No conozco una razón mayor que luchar por el amor.

Porque en el amor, yo crezco. #martesdetransformacion #VeniVidVic #LucharPorCrecer"

Esta es Sarah Ramadan. La diferencia entre estas dos imágenes es de 2 años y 20 kilos. A los 18 años, Sarah estaba sufriendo de depresión, y esto la llevó a la anorexia. "Viví demasiado tiempo pidiendo disculpas por las calorías extras que necesitaba", admite Sarah. Ahora ella hace el culturismo y está muy feliz con la manera como se ve.

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