El chico más alto del mundo tiene 12 años, mide 2 metros y todavía no ha parado de crecer.

El chico más alto del mundo tiene 12 años, mide 2 metros y todavía no ha parado de crecer.14shares

El chico más alto del mundo tiene 12 años de edad y mide 2.3 metros sobrepasando con mucho la altura de sus compañeros debido a una extraña condición de crecimiento. Los médicos le dijeron que debía someterse a una arriesgada cirugía en el cerebro para evitar que siguiera creciendo en el futuro, o sus órganos fallarían y él moriría.

Gabriel Gomes sufre de gigantismo, un serio desorden causado por un tumor en la glándula pituitaria. Esto significa que su cuerpo produce demasiada hormona del crecimiento.

Este está relacionado a una condición de la que sufría el actor Richard Kiel, quien interpretó el papel de Tiburón en la película de James Bond “La espía que me amo”. Un documental llamado Body Bizarre, que salió al aire el jueves, sigue la vida del chico, quien reside en Brasilia en Brasil, mientras se somete a la delicada operación para remover el tumor en un intento de minimizar los niveles de la hormona.

Kiel el villano de Bond, sufría de acromegalia.

Este término es usado cuando un adulto es diagnosticado con dicha condición. Cuando el desorden se desarrolla antes de llegar a la pubertad, es conocido como ‘gigantismo’. “Pensé que él moriría” Gabriel explica cómo su altura hace estragos en él tanto física como emocionalmente. “Me molesta ser tan alto, quiero ser normal,” dijo.

“Siento dolor, mis piernas me duelen mucho..."

 "A veces sufro de dolor de espalda ya que la tengo encorvada. El joven sólo desea ser como el resto de los chicos de su edad. “No voy a la escuela porque es difícil conseguir cupo debido a mi altura, es realmente difícil. Espero poder estudiar después de la cirugía,” agregó. 

Gabriel fue sometido a una cirugía a sus 10 años de edad y pasó un mes hospitalizado.

Sin embargo, aunque la operación era segura, los médicos llegaron a su cerebro a través de su nariz.

No fueron capaces de remover todo el tumor y ha seguido creciendo. “Pensé que moriría,” dijo su madre Ricardene.

Ahora, dos años después, Gabriel necesita ser operado de urgencia.

Si la cirugía falla, nada podrá detener su cuerpo de seguir creciendo y sus órganos fallarán.

Un experto en hormonas, el doctor Flavio Cadegiani dijo:

 “El gigantismo es una enfermedad muy rara que compromete la vida del paciente. Es muy probable que este paciente muera en los próximos 15 años. Así que debe ser sometido a una nueva operación.”

Un procedimiento más peligroso…

El equipo sigue al fanático del baloncesto, Gabriel y a su madre, mientras se preparan para la cirugía especializada de cerebro que sería realizada a 874 km de su casa en el Hospital Dan Clínicas en Sao Paulo. Les dijeron que su segunda cirugía, una craneotomía, será un procedimiento más peligroso que el primero.

Este involucra la extirpación quirúrgica de parte del hueso del cráneo para exponer el cerebro. 

Ese colgajo de hueso será removido de manera temporal mientras se elimina el tumor, luego de la cirugía será puesto en su lugar.

Se le realizó una resonancia magnética a Gabriel para revisar si su tumor se había movido...

Desde su última cirugía, y descubrieron que había otras complicaciones. Ahora está peligrosamente cerca de una importante vena llamada carótida. 

Los posibles efectos secundarios de la cirugía son:

Coágulos de sangre, hemorragias cerebrales, convulsiones, derrames y coma, y cualquiera de estos puede ser fatal. Sin embargo, no someterse a esta operación es un tipo de sentencia de muerte.

'Espero que valga la pena'

Ricardene dice a los televidentes que Gabriel ha soportado valientemente mucho más que la mayoría de los niños de su edad.

“Espero que se convierta en una persona diferente,” expresó.

 “Para que experimente una vida normal, ya que nunca la ha tenido. Espero que todo esto valga la pena después de tanto sufrimiento, nadie merece pasar por esto. Es muy duro.”

En un tierno momento antes de ser anestesiado, él le dijo a Ricardene:

 “Eres el amor de mi vida. Reza por mí por favor.”

Durante el tenso tiempo de espera para saber si la cirugía había sido un éxito ella dijo a la cámara:

 “Espero que salga del hospital con un milagro. Curado y libre.”

El tumor es sólo del tamaño de un guisante.

Media alrededor de 20 milímetros de diámetro, pero aun así ejercía un gran impacto sobre su salud. 

“Esto no se trata sólo sobre su tamaño,” dijo el doctor Sanders.

“Su enfermedad afecta su corazón y sus huesos, así que necesitamos abordarla tan pronto como sea posible.”

Una tensa espera…

Fuera del quirófano, la madre de Gabriel, Ricardene se encuentra en un estado de mucha ansiedad. Después de ocho horas de trabajo, el equipo médico finalmente logró remover el tumor que ha causado a Gabriel un crecimiento excesivo.  

Pero cuando terminó la cirugía, los médicos tuvieron problemas para despertarlo.

 No está consciente del todo y parece estar paralizado del lado derecho de su cuerpo. 

El doctor Sanders dijo:

'Podría haber una lesión en el sistema responsable del movimiento del lado derecho de su cuerpo, pero es muy pronto para saberlo."

El chico es llevado a realizar un escáner cerebral de emergencia. 

Descubrieron que tenía un coágulo de sangre que había provocado la parálisis del lado derecho de su cuerpo. Fue llevado rápidamente a cuidados intensivos, y el doctor Cescato, el cirujano encargado explicó a Ricardene que a pesar de que el tumor había sido removido, habían aparecido ciertas complicaciones. 

'No sabemos en cuánto tiempo ni qué tanto se recuperará,” dijo. 

Una emotiva Ricardene dijo:

“Mi Dios. No puedo aceptarlo. He puesto fin a la vida de mi hijo.”

Una milagrosa recuperación...

La madre de Gabriel es advertida de que las próximas horas serían críticas. Afortunadamente, los medicamentos anticoagulantes lograron un asombroso cambio y el chico se despertó y parece haber tenido una milagrosa recuperación. Ahora estando completamente consciente, puede mover ambos lados de su cuerpo. Ahora debe recibir fisioterapia intensiva para ayudarlo a continuar con su recuperación. 

Ricardene dijo: “Pensé que lo perdería, pero gracias a Dios está mucho mejor.”

Afortunadamente para Gabriel, su flujo sanguíneo volvió a la normalidad.

Ya no hay futuros riesgos de tener coágulos de sangre en su cerebro o ninguna otra complicación con su corazón. Pero la pregunta sigue sin ser respondida: ¿Dejará de crecer? 

El doctor Sanders dijo: “El objetivo de la cirugía era minimizar sus niveles hormonales, tengo la buena noticia de que sus hormonas han disminuido mucho, alcanzando niveles normales. La extirpación del tumor fue muy efectiva.”

Un mes después de la operación, Gabriel fue dado de alta.

Su madre se siente desbordada de felicidad por ver a su hijo lo suficientemente sano como para caminar salir del hospital caminando y regresar a su vida como un niño normal.

Ricardene dijo: “Todo ha sido muy difícil, pero luego de la tormenta llega la calma, ¿sabes? Para mí, está ha sido una misión cumplida.”

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