7 Razones que explican el por qué del olor desagradable en la zona íntima femenina.

7 Razones que explican el por qué del olor desagradable en la zona íntima femenina.954shares

Hay muchos mitos que giran en torno al olor de la zona íntima de una mujer. El más famoso de todos es que su olor característico es similar al del pescado y, aunque a muchas les suceda, no quiere decir que sea lo normal. De hecho, los especialistas explican que la vagina sí posee una fragancia especial pero no tiene ninguna similitud con alguna cosa desagradable. En cambio, cuando esto sucede es sinónimo de que algún factor externo está alterando su normal funcionamiento, bien sea la rutina de higiene personal o hasta la ropa que usas.

Entonces, es muy importante conocer más sobre este tema pues solamente así podrás identificar cuando estás presentando síntomas de alguna anomalía que debas contrarrestar y, sobre todo, qué la puede estar ocasionando para atenderlo pertinentemente. 

Si además del mal olor presentas síntomas tales como flujo anormal, irritación constante, comezón o ardor, lo más recomendable es que acudas al doctor para que te sugiera algún tratamiento. Sin embargo, la mayoría de las veces es tan sencillo como ajustar ciertos hábitos de tu cotidianidad. Para poder descartarlo, Buenamente.com te presenta a continuación cuáles son las justificaciones más frecuentes de que esto ocurra.

1. Los encuentros sexuales.

Hacer el amor hace que el olor natural de tu vagina se altere, no sólo en el momento justo que realizan el acto sexual, sino también por algunos días más. Esto es ocasionado por una alteración en el pH vaginal, a causa del contacto con su semen, volviéndose más ácido; de allí su penetrante olor. De igual manera, si tienes encuentros sexuales con parejas distintas, este proceso es más fuerte.

2. Usar ropa ajustada o húmeda.

En ambos casos, existe poca ventilación en la zona íntima que ayuda a la proliferación de bacterias y gérmenes que producen un olor desagradable. Es mucho mayor cuando las prendas están humedecidas, debido a que puede conducir a una enfermedad llamada tricomoniasis, que se transmite por vía sexual, haciendo que el aroma sea todavía peor. ¡Cuidado con lo que te pones!

3. Actividad física.

Largas y extenuantes jornadas regulares de ejercicio hacen que el sudor se acumule en el área de la entrepierna, al igual que diversos aceites corporales. Esto hace que la humedad aumente y el olor se vuelva más intenso.

4. Poca o exagerada higiene.

Es comprensible que la falta de aseo corporal produzca mal olor, pero ¿también el exceso? ¡Pues sí! De hecho, en el caso de la vagina es mucho peor pues el agua y los productos que se emplean para su higiene destruyen la flora vaginal, la cual aunque no lo parezca, la protege contra la proliferación de bacterias. Como ves, ningún extremo es bueno en este particular.

5. El ciclo menstrual.

Es comprensible que, cuando tienes tu período, el fluido que sale de tu cuerpo haga que huela diferente. Sin embargo, todo permanecerá bajo control mientras tomes la previsión de cambiar tu toalla regularmente. Sino, no será nada agradable el aroma que salga de ella.

6. Una infección vaginal.

Cuando no cumples con ninguna de las anteriores, pero aún así tu zona genital expide mal olor, puede tratarse de algún cuadro infeccioso que debes atender con prontitud para que no se convierta en algo más delicado. Así, una de las más comunes es la “vaginosis bacteriana”, que se relaciona con la producción exagerada de bacterias. Si es tu caso, lo más recomendable es visitar al especialista para recibir el tratamiento adecuado.

7. Una fístula rectovaginal.

Esta es una delicada condición que se manifiesta con una abertura anormal entre el recto y la vagina, la cual permite a las heces se escapen hacia la vagina. Esto hace muy frecuentes las infecciones; además sólo puede ser detectada y tratada por un médico. Lo bueno es que el porcentaje de mujeres que la padecen es bastante bajo.

Ahora bien, ¿cuáles son las recomendaciones para mantener el olor vaginal bajo control?

No es tan complicado como pudieses pensar. Con algunos mínimos ajustes en tu rutina diaria podrás lograrlo.

Elige prendas de interior hechas de algodón.

Además escoge una talla que se ajuste a tu cuerpo pero no demasiado. El encaje déjalo sólo para "ocasiones especiales"; del resto, evítalo por completo.

Presta atención a tu rutina de aseo personal.

Cuida usar un jabón neutro para la limpieza externa de tu zona íntima. Lo ideal es ducharte cuando sientas que tu cuerpo lo necesitas, por lo general dos veces al día, por la mañana y por la noche.

No te excedas en tu higiene.

Trata de controlar el uso de duchas vaginales o jabones íntimos especiales. A veces resultan mucho peor, terminando por ocasionar molestas infecciones.

En la medida que puedas, duerme sin ropa interior.

Con esto, tu zona íntima podrá ventilarse y la humedad se mantendrá controlada.

No importa lo que hagas, tu vagina siempre va a tener algún olor.

Lo que debes procurar es que sea el más neutro posible y, por supuesto, que no se vea alterado por ningún agente externo. Con los consejos anteriores, dile adiós para siempre al desagradable olor a pescado.

¿Cómo haces tú para controlar el olor de tu zona íntima? Deja tus COMENTARIOS y COMPARTE esta valiosa información con todos tus amigos.

DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR