19 Situaciones insólitas que ocurren cuando una mujer embarazada decide tener sexo

19 Situaciones insólitas que ocurren cuando una mujer embarazada decide tener sexo5shares

El embarazo es una de las etapas más hermosas de la vida de una mujer, e incluso de toda pareja cuando ésta se involucra junta en todo el proceso. A pesar de ello, son muchas las cosas que hay que cambiar durante ese período, pues tanto el cuerpo como los hábitos de la madre cambian a medida que se va acercando el momento de la llegada del bebé.

Uno de los aspectos donde más se evidencia ésto es en la intimidad. Las hormonas se alborotan, hay cambios de humor, la líbido se mantiene en su máximo nivel, entre otras realidades que hacen de esta experiencia llegue a otro nivel, aunque no por eso más satisfactorio.

Así, son muchos los incidentes penosos que ocurren mientras se trata de tener algún tipo de encuentro sexual, unos más incómodos que otros. Lo que sí es cierto es que a nadie le gusta comentarlos, pero no por eso dejan de ser tanto ciertos como graciosos, claro está, así puede verse luego de un largo tiempo de que haya sucedido. A continuación, listamos los 19 más frecuentes. Seguro que si has pasado por alguno te divertirás enormemente.

1. Aunque cueste admitirlo, durante el embarazo la mujer actúa como una máquina sexual insaciable.

Muchas mujeres sienten pena de admitirlo, pero la realidad es que se vuelven casi indomables en la cama. Su apetito sexual se eleva al infinito y más allá; tanto así que hasta el hombre más fogoso podría sentirse intimidado ante semejante ímpetu sexual. Y ya eso es mucho decir.

2. El sexo oral puede que no tenga un final feliz.

El vómito es una de las cosas más difíciles de controlar mientras se está embarazada. Cuando las ganas vienen, no hay quien lo detenga, no importa donde sea ni lo que estés haciendo. Es un recuerdo que seguro ambos querrán borrar de sus mentes para siempre.

3. Inviertes un tiempo exagerado tratando de lograr una posición donde la barriga no moleste ni sufra.

Es frustrante tener tantas ganas y no encontrar acomodo.

4. Un simple cambio de almohada es motivo de fiesta porque es un gran sacrificio.

Sustituir tu almohada de embarazada, así sea por algunas horas, por una normal sólo para disfrutar de la intimidad con tu pareja es una verdadera hazaña. Aunque nadie sepa lo que se siente.

5. Es imposible borrar de tu mente la idea de que tener sexo puede hacerle daño al bebé.

Quizás sea por remordimiento por estarla pasando tan rico, pero no hay libro o revista que te convenza de lo contrario.

6. Con todo hombre que se te cruza por la mente, tendrás una fantasía sexual.

Ese fuego interno no se aplaca de ninguna forma, ni siquiera tus sueños se salvan. Temed hombres del mundo, una mujer fogosa suelta es peligrosa.

7. La masturbación se convierte en una herramienta muy útil durante el embarazo.

Hay quienes se avergüenzan de hacerlo pero es algo más normal de lo que muchos piensan. Y no hay por qué juzgarlas, son ellas las que pasan todo el día con ese calor interno. Mejor hacerlo sin remordimientos.

8. Aunque puede suceder todo lo contrario, que no te den ganas en lo absoluto.

De todas formas, se mantiene el componente tenebroso porque una mujer así no quiere ni que la piensen con intenciones sexuales y, cuando hacen el intento, es una catástrofe de proporciones mundiales.

9. La incontinencia urinaria también hace estragos durante tus encuentros.

Por mucho que te aguantes, la vejiga no perdona. Solo te queda confiar que tu compañero lo tomará de forma sexy o por menos graciosa, pues sino será difícil que quiera intentarlo de nuevo.

10. La resequedad de tu zona vaginal es otra de las realidades con las que debes lidiar.

Tener un lubricante a la mano es fundamental para evitar males mayores.

11. Debes aprovechar para el sexo todo momento en el que no tengas sueño (que son pocos)

De hecho, ya en plena acción puedes quedarte dormida. Así que cuando prendes los motores, apresura el paso antes de que Morfeo cumpla con su trabajo.

12. El llanto no se hace esperar. 

Antes, durante y después del encuentro sexual. Tu pareja no sabrá ni qué hacer, lo más seguro es que se siente a llorar contigo.

13. Pedir delicadeza durante la penetración es algo que jamás dejará de sonar extraño.

Pero toda embarazada lo considera necesario y por eso lo hará antes de empezar. Quien no se acostumbre a ello dejará de intentarlo durante el juego previo.

14. Los gases tendrán vida propia para salirse en los momentos menos indicados.

El sonido será lo más vergonzoso. Adicional a que el olor te delatará sobre todo lo que comiste durante el día. 

15. Algunas veces puedes manchar un poco con sangre y eso te sacará de tus casillas.

Aunque es normal, no por eso deja de preocupar.

16. Tendrás complejo de vaca lechera por mucho tiempo.

De tus pechos brotará libremente la leche, hasta llegar a verlo tan normal que ni cuenta te darás. Pero tu pareja sí que lo notará.

17. Tus pechos pasan a ser intocables.

Porque al mínimo roce, duelen exageradamente. Así que es mejor mantener la distancia si no quieres ver desatada la ira de una mujer cuya carga hormonal tiene más fuerza que una bomba atómica.

18. Experimentar que el bebé patea durante el sexo le quita la concentración a cualquiera.

Además te siembra la duda de sí podrá tener alguna consecuencia negativa sobre él. Olvidas que es un bebé y que aún no sabe nada de la vida, así que aunque pudiese recordarlo, no sabrá que fue lo que sucedió.

19. Pero como premio a todas las contrariedades, se disfrutan los orgasmos más extremos de la vida.

Una vez que logras acabar, el placer llega a su pico más alto, subiéndote hasta las nubes y dejándote allá por un buen rato. Así que vale la pena pasar por tanto para disfrutar de este momento.

¿Te sucedió alguna de éstas? Deja tus COMENTARIOS y no olvides COMPARTIR con todos tus amigos para que estén prevenidos.

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