14 Locuras que la Gente de la Edad Media Creía que era Verdad

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La Edad Media sin duda es una de las épocas antiguas más populares. No es por nada que sea una época que se retrate recurrentemente en cualquier clase de medios. Bien sea películas, libros, series, videojuegos… La edad media ha inspirado miles de historias interesantes, y no sin razón.

Esta época, que es la más larga de la historia humana, supuso la base de lo que hoy somos, de nuestras creencias y en gran parte, de nuestra forma de pensar. Un periodo en el que pasamos de una tierra plana, llena de grandes monstruos marinos, a conocer que la tierra era redonda y los monstruos o las cataratas al infinito, simplemente no existían.

En Buenamente hemos encontrado algunos datos que podrían parecer algo que nadie en su sano juicio creería nunca. Pero resulta ser que estos “hechos” en realidad sí eran creídos y aceptados como la verdad en la Edad Media. En esos tiempos, a las personas se les podía convencer de las cosas más locas.

1. Existía un enorme continente en el Océano Pacífico

Hace mucho tiempo, diferentes naciones creían que existía un continente antiguo en el medio del Océano Pacífico que se había hundido. Se le llamaba por diferentes nombres: Pacifica, Mu, o Lemuria. Las leyendas de la Isla de Pascua sirven de evidencia indirecta y cuentan la historia de una enorme isla que se estaba hundiendo gradualmente hasta que finalmente lo hizo.

2. Existen pequeños humanos en el esperma

Sí, en los siglos 17 y 18, los científicos de verdad pensaron que esto era cierto. Incluso peor, pensaban que cada bebé ya estaba formado y solo les quedaba crecer. Las mujeres solo eran vistas como "incubadoras".

Solo fue luego que las personas empezaron a cuestionar esta opinión. Ellos pensaron que el origen de la vida estaba en algún lugar del cuerpo femenino, y que el trabajo del esperma masculino era de despertar la vida. Resulta ser que ninguno tenía razón.

3. El corazón era enterrado separado de la persona

La transportación de un cuerpo era algo muy difícil de hacerse en el pasado. ¿Pero qué se suponía que hicieran si alguien les pedía ser enterrado en un lugar importante y alejado para ellos? En el siglo X, a la gente se le ocurrió extraer los corazones y enterrarlos en los lugares que no pudieran enterrar a la persona.

Solo los adinerados podían costear esto. Entre los que hicieron esto están Anne Boleyn, Richard I, y Frédéric Chopin.

4. Titivillus

En la edad media, los monjes servían de "máquinas de impresión." Ellos tenían que reescribir cientos de libros de manera manual. Así que como era de esperarse, a veces cometían errores. Aparentemente, no les gustaba admitirlos, así que inventaron un demonio especial llamado Titivillus.

Ellos alegaban que el demonio recolectaba cada error cometido por los monjes en un saco para que después de la muerte del monje, el diablo pudiese mostrar los errores y disminuir las posibilidades de estar en el paraíso.

5. Los animales podían ir a juicio

En el pasado, incluso los animales podían ser criminales. Podían ser llevados a la corte con un juez y un abogado real. Podían ser sentenciados a prisión o ejecutados.

Una vez en Lausanne, unas orugas fueron citadas a la corte porque se habían comido algunas plantas en un jardín. Estas no asistieron. Luego, a las orugas se les ordenó que se fueran del pueblo y fueron excomulgadas.

A los gatos se les ejecutaba particularmente a menudo porque se les consideraba como obradores del demonio. Esto llevó a un significante disminución de la población de gatos, así que habían muchos roedores que esparcieron la plaga por toda Europa, ¡lo cual sí fue un crimen!

6. Una combinación de notas puede convocar al demonio

En la Edad Media, la iglesia prohibía cierta combinación de sonidos en la música— El intervalo tritono, que son los tres tonos entre las notas. Esta combinación sonaba diabólica.

Si una persona era sorprendida tocando la música con Tritono, podían ser llevadas a la cárcel.

Puedes escuchar el Tritono aquí

7. Las brujas se quedan los genitales masculinos como mascotas

En el famoso “Malleus Maleficarum” se dice que las brujas roban los genitales masculinos y se comunican con ellos como si fuesen mascotas. También los ponían en nidos y les daban de comer.

La parte más extraña es que esta historia de hecho se basa en el Síndrome de Koro, que un trastorno mental que lleva a quiénes lo padecen a creer que su pene se encoge cada día y que finalmente desaparecer.  No hay dudas de por qué a las brujas se les culpaba por esto en la Edad Media.

8. Los dientes acanalados te hacen un un guerrero

Los vikingos acanalaban y afilaban sus dientes para poder pelear mejor. Sin embargo, existe otra versión: solo cuando un guerrero se le consideraba de élite, podía modificar sus dientes. Así que  cualquier podría saber fácilmente cuál era el estatus social del hombre. Los surcos horizontales se realizaban por una mano habilidosa, pero no está claro si el propósito era decoración o identificación.

9. Los castores son peces

Primero que nada, a los castores se les consideraba una especie de pez, y su carne podía ser consumida durante ayunos.

Segundo, los testículos de castores eran una medicina muy valiosa, así que la gente cazaba a los castores en la Edad Media. Ellos creían que cuando un castor se daba cuenta que no podía escapar de sus perseguidores, se arrancaba a mordiscos sus propios testículos y procedía a escapar.

Esta leyenda tiene un origen razonable ya que la secreción de los castores es muy valiosa entre los perfumes de hoy en día.

10. Las abejas son pájaros

Las enciclopedias medievales sobre los animales pueden ser muy interesantes de leer hoy en día. Por ejemplo, las abejas se consideraban animales muy pequeños y extraños que no solo producían miel, si no que tenían guerras hostiles contra otras colmenas. Se creía que si una abeja rompía las leyes de su propia colmena, se picaba a sí misma sintiendo culpa y moría.

11. Los bebés no pueden sentir dolor

La afirmación que los bebés no sienten dolor parece un sinsentido por completo. Se creía que los cerebros de los bebés no estaban lo suficientemente desarrollados para sentir dolor.

Así que en el pasado, las cirugías se les realizaban a los bebés sin anestesia, y si lloraban, la gente lo atribuía a mal comportamiento.

12. La sangre de un gladiador podía curar la epilepsia

Los gladiadores de la Antigua Roma hacían sacrificios de sangre antes de las peleas a los dioses que les concedían fuerza y resistencia. Es por eso que las personas creían que la sangre de los guerreros tenían efectos milagrosos.

El famoso Plini el Viejo escribió sobre esto: "Los pacientes epilépticos tienen el hábito de beber la sangre incluso de gladiadores, barriles llenos de vida. Y sin embargo estas personas, lo consideran una cura de gran efecto para su enfermedad, para beberse la cálida, respiratoria sangre del hombre mismo.”

13. Algunos animales nacen por su cuenta

En la Edad Media, las personas pensaban que el el moho, los gusanos, y los insectos simplemente podían salir de la nada, del aire, la basura, la tierra, o el polvo. Bueno, con ese nivel de entendimiento biológico, esa era la única explicación posible.

Sin embargo, es un poco extraño que se crea que los ratones y ratas nacían de esta manera también, aunque es realmente fácil saber cómo nacen en realidad.

14. Espíritus malignos viven en las coles de Bruselas

Antes de cocinar las coles de Bruselas, algunas personas en los países occidentales les ponen una cruz. Ellos piensan que así se hierve más rápido el vegetal, pero de hecho este hábito tiene un origen.

En la Gran Bretaña medieval, las personas pensaban que habían pequeños demonios escondiéndose en las coles. Si una persona se comía alguna, la persona se intoxicaba. Esto es similar a las bacterias, ¿no? No estamos seguros de si lavaban sus vegetales, pero esta era la manera medieval de "exorcizar" las coles.

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