10 Trucos de la neurociencia que te ayudarán a ser perfectamente feliz

10 Trucos de la neurociencia que te ayudarán a ser perfectamente feliz29shares

La felicidad es un tema difícil de discutir. ¿Alguna vez te has puesto a pensar en lo que realmente te hace feliz? ¿O has analizado por qué estás triste en algunos momentos? Tener en cuenta esas interrogantes te ayudará a hallar tu verdadera felicidad.

Todos los seres humanos anhelamos ser felices. Por supuesto, eso no es un estado permanente, ya que podemos encontrarnos en situaciones en donde nuestro estado de ánimo se pueda ver afectado, no obstante, existen trucos que te ayudan a mantenerte alegre y feliz la mayor parte del tiempo.

Hoy no queremos hablarte de estrategias espirituales ni religiosas, sino de métodos científicamente comprobados que te ayudarán a ser feliz. Aquí te presentamos 10 técnicas que la neurociencia asegura que te volverá una persona más alegre.

Recuerda: si le enseñas a tu cerebro que estás bien, eso te ayudará a sentirte perfectamente feliz. 

1. Reconoce los sentimientos negativos.

En ocasiones, podemos sentirnos tristes, enfadados, enojados o agotados, sin siquiera darnos cuenta de cuál exactamente es la emoción que experimentamos. ¿Quién no se ha despertado de mal humor sin siquiera reconocer cuál es el motivo de esa sensación? Lo cierto, es que identificar los malos sentimientos ayuda a restarle poder e impacto en ti.

¿Qué ocurre?

Al reconocer y llamar por sus nombres a los sentimientos negativos reduce su impacto cerebral, mientras que reprimir esos sentimientos resulta contraproducente.

"Se concluyó que personas que trataban de evadir su negatividad fallaron en hacerlo. Mientras pensaban que exteriormente se veían bien, por dentro su sistema límbico continuaba despierto como si acabaran de experimentar el sentimiento", declaró el neurocientífico Alex Corb.

2. Aprende a decir "gracias".

¿Qué tan a menudo das las gracias? La gratitud es un antidepresivo natural para el cerebro.

¿Qué ocurre?

Cuando le agradecemos a una persona o al destino, nos centramos en los aspectos positivos de la vida. Esos recuerdos agradables ayudan a la producción de serotonina, lo cual es un compuesto químico usado en los medicamentos antidepresivos.

3. Toma decisiones.

¿Eres de los que siente ansiedad a la hora de tomar decisiones? Descuida, es normal que nos sintamos preocupados por la incertidumbre de lo que pueda ocurrir. Pero una vez que tomas la decisión, todo cambia.

¿Qué ocurre?

Tomar decisiones ayuda a reducir las ansiedades y preocupaciones, puesto que permiten encontrar soluciones que calman al sistema límbico. Eso sí, no intentes encontrar la decisión perfecta, basta con que sea lo suficientemente buena para superar las adversidades.

4. Resuelve un problema a la vez.

En ocasiones, podemos abrumarnos al intentar abarcar más de lo que podemos, por lo que terminamos estresando nuestro cerebro.

¿Qué ocurre?

Nuestro cerebro jamás deja de buscar soluciones a cada problema que se nos presenta. Esa actividad, requiere de mucha energía, por lo que cuando el cerebro intenta descansar, pero aún tenemos problemas sin resolver, sentimos ansiedad e irritación. 

5. Habla sobre lo que te molesta.

No ganas nada con reprimir tus sentimientos, ya que sólo hacen que se acumulen y exploten con el pasar de los días.

¿Qué ocurre?

Pasar por procesos desagradables y hablar de ellos implica hacer uso de diferentes partes del cerebro, lo que ayuda a la producción de serotonina. Además, al hablar sobre estas emociones negativas, como se mencionó anteriormente, hacen que tengan un impacto menor en su bienestar.

6. Toca y abraza.

El contacto físico es de gran importancia para el ser humano, ya que te hace sentir apoyado, acompañado y cálido.

¿Qué ocurre?

Las formas de apoyo físico aceleran la recuperación de una persona después de una enfermedad. Si eliminas la interacción física de su vida, el cerebro percibe su ausencia de la misma manera que percibe el dolor físico: ya que las mismas zonas cerebrales se activan en ambos casos. Esto, a su vez, desencadenan procesos que afectan el estado de ánimo y contribuyen al desarrollo depresivo.

7. Aprende, aprende y aprende una vez más.

¡Nunca está de más nutrir tu cerebro con nuevos conocimientos!

¿Qué ocurre?

Para el cerebro, la adquisición de nuevos conocimientos implica la adaptación permanente a un entorno cambiante. Mediante este proceso, nuestro cerebro se desarrolla, recompensando su propio trabajo con dopamina, la hormona de la alegría. Si quieres ser feliz, no tengas miedo de intentar algo diferente, ni de aprender cosas nuevas.

8. Practica algún deporte.

Hacer ejercicio no sólo es bueno para tu cuerpo, también lo es para tu cerebro.

¿Qué ocurre?

La actividad física es estrés para el cuerpo, pero tan pronto como el estrés termina, tu cuerpo recibe una recompensa: una dosis de endorfinas, liberada por la glándula pituitaria. Por supuesto, no necesitas correr maratones para lograr este resultado, basta con salir a caminar por unos 20 minutos.

9. Siempre trata de dormir bien.

Si descansas apropiadamente puedes alcanzar mejores estados de ánimo.

¿Qué ocurre?

Dormir en la oscuridad ayuda a que nuestro cuerpo produzca la hormona melatonina, la cual ralentiza todos los procesos del cuerpo, ayudando a recuperar y aumentar los niveles de serotonina en el hipotálamo. Si el cerebro detecta un cambio en la iluminación, desencadena la liberación de la hormona del estrés para despertar rápidamente el cuerpo. Por lo tanto, es importante dormir 6-8 horas al día y sólo en entornos oscuros.

10. Involúcrate con expectativas agradables.

El proceso de esperar algo agradable, como el alimento o el sexo, es similar a la respuesta de la salivación.

¿Qué ocurre?

Nuestro cerebro experimenta placer con simplemente anticipar un evento agradable. Es por eso que nos encanta contar las horas y los minutos de un momento especial.

¡Ya no tienes excusas para no ser feliz!

Pon en práctica estos consejos y disfruta de la perfecta felicidad.

Y tú, ¿qué opinas al respecto?

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