10 Heridas emocionales que sufrimos en la infancia y cómo superarlas

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Durante nuestra infancia, los seres humanos somos especialmente susceptibles a la influencia externa, la cual nos deja marcados de por vida, determinando el modo en el que nos relacionaremos con las demás personas en nuestra adultez. Y es que ya desde niños empezamos a comprender cómo funciona el mundo y vamos construyendo la percepción que tendremos de la realidad basándonos en esos aprendizajes y nuestro cerebro se va desarrollando tan rápidamente, que cualquier cambio que altere la manera como nuestras neuronas se comunican deja un impacto. Si es un impacto negativo, se convertirán en heridas emocionales con las que cargaremos para siempre.

Saber identificar cuáles son las heridas emocionales que padecimos en nuestra infancia y que han moldeado nuestra personalidad, nos permitirá crecer como personas y es el primer paso para empezar a sanar. A continuación les hablaremos de las más comunes, cómo se manifiestan y qué podemos hacer para superarlas.

¿Qué son las heridas emocionales?

Todas las experiencias dolorosas que tenemos que enfrentar en nuestra niñez tienen el potencial de convertirse en heridas emocionales que influyen en la manera en que nos comportamos como adultos, incluso aunque nuestros recuerdos de ellas sean borrosos o confusos.

Explotación infantil

Los niños que han sido sometidos a situaciones de explotación, incluso aquellos que en algún momento fueron obligados a pasar casi todo el día estudiando por exigencia de sus padres o cuidadores, muestran predisposición a dejarse explotar por sus jefes al convertirse en adultos.

Cómo superarlo

Hay que empezar por comprender que nuestro valor no está dado por la cantidad de trabajo que hacemos. Debemos aprender a valorarnos a nosotros mismos y al trabajo que hacemos. No tenemos por qué compensar a nadie por nada, dejándonos explotar.

Padres sobreprotectores

Los niños que son sobreprotegidos por sus padres o cuidadores terminan por volverse sumamente dependientes y por acostumbrarse a tener todo lo que quieren sin enforzarse o trabajar por ello, por lo que al convertirse en adultos, viven en un estado de frustración perenne y siempre están en búsqueda de una figura protectora.

Cómo superarlo

Debemos aprender a ser autónomos y a valernos por nosotros mismos, ganándonos todo aquello que deseamos gracias a nuestro propio esfuerzo.

"Bullying"

Los niños que han sufrido abuso escolar pueden terminar desarrollando conductas sociopáticas en la adultez, pues al haber sido víctimas de sus pares en momentos de vulnerabilidad, interiorizan la idea de que la vida es una especie de guerra.

Cómo superarlo

Debemos aprender a perdonar a aquellos que abusaron de nosotros, al fin y al cabo se trataba de otros niños que no fueron educados correctamente por sus padres. Y debemos comprender que no todas las personas tienen esa conducta depredadora, por lo que no hace falta agredir a todo el mundo.

Abandono

Los niños que tras establecer vínculos afectivos fuertes con personas que luego los abandonaron de manera repentina, pueden desarrollar miedo a amar y a comprometerse en relaciones interpersonales estables. Esto se debe a que recordar lo que se siente al querer mucho a alguien y pasar mucho tiempo con esa persona para que luego traicione tu cariño, crea una asociación negativa entre el cariño y la sensación de abandono.

Cómo superarlo

Es necesario comprender de manera racional que amar no necesariamente lleva al desengaño y que no todo el mundo traicionará nuestra confianza.

Aislamiento constante o negligencia

Los niños que son víctimas de falta de cuidados por parte de sus padres pueden llegar a desarrollar problemas afectivos y para relacionarse con los demás al llegar a la adultez, así como con disfunciones de índole sexual.

Cómo superarlo

Esta es una herida muy difícil de sanar. Es necesario esforzarse para superar el aislamiento al que fuimos sometidos, abriendo nuestro corazón para dejar entrar a otras personas . No tenemos porqué permanecer aislados emocionalmente toda la vida.

Violencia familiar

Los niños cuyo entorno familiar es violento, incluso si la violencia no está dirigida hacia ellos específicamente, pueden convertirse en personas violentas o maltratadoras en su adultez.

Cómo superarlo

Hay que ser capaces de romper el ciclo de violencia e iniciar un nuevo ciclo, de amor. No podemos ya cambiar lo que sucedió en el pasado, principalmente porque no es nuestra responsabilidad, pero podemos hacernos responsables por nuestros actos en el presente.

Injusticias

Cuando los padres o cuidadores de los niños son fríos y autoritarios, éstos comienzan a sentirse inútiles e ineficientes, sentimiento que se mantiene hasta la adultez, cuando la persona se vuelve muy inflexible.

Cómo superarlo

Para superarlo es necesario intentar erradicar la desconfianza en nosotros mismos e intentar se lo más flexibles posible, para lograr volver a confiar en los demás.

Traición o promesas incumplidas

Cuando un niño se siente traicionado porque sus padres no cumplen sus promesas, se genera un sentimiento de desconfianza que termina evolucionando en envidia, al sentir que los otros obtienen lo que uno se merecía. Estas personas se vuelven controladoras en la adultez.

Cómo superarlo

Para sanar las heridas emocionales de la traición es necesario cultivar la paciencia y la tolerancia, así como lograr aprender a estar solo y a delegar responsabilidades en los demás.

Humillaciones

Cuando los niños son víctimas de la desaprobación y críticas de los demás, como cuando se les dice que son torpes o malos, su autoestima se destruye, y se vuelven dependientes y egoístas.

Cómo superarlo

Para superar las humillaciones que se sufrieron en la infancia es necesario trabajar la independencia y la aceptación de nuestras necesidades y temores, así como tener claras las prioridades.

Temor al rechazo

Cuando un niño es rechazado por sus padres u otros familiares, o sus pares, termina por sentirse rechazado y no deseado y se descalifica a sí mismo. Esta persona se aísla porque no se siente merecedora de afecto.

Cómo superarlo

Para superar el rechazo hay que trabajar los temores y miedos internos, aprender a arriesgarse y a tomar decisiones por uno mismo hasta que cada vez te vaya molestando menos que la gente se aleje y dejes de tomártelo personalmente.

¿Padeciste alguna herida emocional en tu niñez? ¡Cuéntanos en los comentarios y comparte con  tus amigos para que también sepan cómo superarlas!

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